El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, criticó la inminente designación de Daniel Quintero Calle co
El director de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), Carlos Carrillo, criticó la inminente designación de Daniel Quintero Calle como nuevo superintendente de Salud, al considerar que la decisión afecta al propio Gobierno.
Carrillo calificó el nombramiento como “un yerro enorme” y aseguró que su deber es advertirlo públicamente, en un mensaje que deja ver tensiones dentro del oficialismo.
Una crítica desde el interior del Gobierno
El funcionario sostuvo que la llegada de Quintero a la Superintendencia Nacional de Salud representa un retroceso político.
“El papel que se le otorga a Daniel Quintero nos hace retroceder como proyecto político, le hace daño al Gobierno y le da gasolina a la oposición”, afirmó.
El contexto del nombramiento
La designación se conoce tras la publicación de la hoja de vida de Quintero en la página de la Presidencia, paso previo a su oficialización. Reemplazaría a Bernardo Camacho, quien renunció recientemente en medio de diferencias sobre el manejo de las intervenciones al sistema de salud.
La Supersalud es la entidad encargada de vigilar el sistema y garantizar los derechos de los usuarios, en un momento en que varias EPS han sido intervenidas por el Gobierno de Gustavo Petro.
Un perfil en debate
Quintero, exalcalde de Medellín, no cuenta con experiencia directa en el sector salud. Su llegada se da tras haber participado en la consulta política liderada por Roy Barreras y luego de haber rechazado otros cargos dentro del Gobierno.
Al confirmar su designación, aseguró que buscará desmontar lo que calificó como un “cartel de la salud”.
Lo que está en juego
Más allá del nombramiento, la reacción de Carrillo evidencia una fractura dentro del Gobierno en torno a decisiones clave.
El episodio no solo impacta la gestión del sistema de salud, sino que plantea una tensión política más amplia: hasta qué punto los nombramientos fortalecen o debilitan la cohesión del proyecto de gobierno en un momento de alta sensibilidad institucional.