Meisel tiende el puente: la JEP y las curules FARC no son obstáculo para la fórmula Valencia-Oviedo

Por Redacción Acento

El senador del Centro Democrático ofrece una salida jurídica y política a la principal línea roja que tensiona la alianza entre la candidata presidencial y el e

Meisel tiende el puente: la JEP y las curules FARC no son obstáculo para la fórmula Valencia-Oviedo

El senador del Centro Democrático ofrece una salida jurídica y política a la principal línea roja que tensiona la alianza entre la candidata presidencial y el exdirector del DANE.

Carlos Meisel, uno de los legisladores más activos del Centro Democrático en la construcción de la candidatura de Paloma Valencia, salió este martes a despejar el terreno con un argumento que tiene tanto de pragmatismo político como de rigor jurídico: el debate sobre la JEP y las curules de las FARC es, en buena medida, un debate sobre la fecha de vencimiento de esos mecanismos, no sobre la vigencia del Acuerdo de Paz.

El senador fue directo: quiere que la fórmula Valencia-Oviedo sea una realidad. Y para lograrlo, ofreció una lectura del Acuerdo que desactiva la bomba antes de que explote.

El argumento jurídico

Meisel recuerda que el Acuerdo de Paz firmado por el Estado colombiano contiene elementos con fecha de expiración explícita. Las curules especiales para las FARC y la propia JEP fueron diseñadas como mecanismos transitorios, no permanentes. Bajo esa lectura, revisar su continuidad —o simplemente no renovarlos— no equivale a incumplir los acuerdos, sino a respetar los términos originales bajo los que fueron pactados.

“Si quisiéramos revivir las curules de las FARC, ¿no estaríamos también incumpliendo los acuerdos?”, preguntó el senador, invirtiendo la lógica con la que el petrismo suele encuadrar el debate.

La pregunta es políticamente eficaz porque desarma el argumento de que cualquier crítica al statu quo post-acuerdo es una traición a la paz. Meisel separa dos cosas que el relato oficial confunde: respetar un acuerdo y perpetuar indefinidamente sus instrumentos de implementación.

La agenda positiva para el campo

El senador también abrió un espacio de coincidencia programática entre Valencia y Oviedo: los temas agrarios. Señaló que el impulso al campesino y la modernización de la Colombia rural son ejes centrales de la candidatura de Valencia, y que para avanzar en esa agenda no se requiere ni revivir la JEP ni mantener las curules. Es una forma de decirle a Oviedo: el fondo de lo que importa al campo, podemos construirlo juntos sin que ninguno de los dos tenga que traicionar sus convicciones.

El rol de Meisel en el proyecto Valencia

El senador ha operado desde el inicio de la campaña como uno de los arquitectos de la estrategia de alianzas del Centro Democrático. Su intervención de este martes no fue improvisada: es la voz de una colectividad que entendió que la fórmula vicepresidencial con Oviedo es estratégicamente valiosa y que está dispuesta a hacer el trabajo político de allanar las diferencias doctrinarias que amenazan con impedirla.

La señal que envió Meisel es clara: el Centro Democrático está dispuesto a tener esa conversación franca que el país merece sobre los compromisos adquiridos, sus alcances y sus límites. Lo que no está dispuesto es a dejar que una discusión semántica le cueste a la oposición colombiana su mejor oportunidad electoral en años.

“¡Vamos adelante! Vamos Paloma, vamos Juan Daniel”, cerró el senador. En política, ese tipo de mensaje público no es un deseo. Es una apuesta.​​​​​​​​​​​​​​​​