Los espinosos retos legislativos que le esperan a Abelardo de la Espriella

Por Redacción Acento

El nuevo Congreso arranca este lunes con el Pacto Histórico como bancada mayoritaria de oposición y el desafío de tramitar un presupuesto de $597 billones.

Los espinosos retos legislativos que le esperan a Abelardo de la Espriella

BOGOTÁ — Este lunes se dará inicio oficial a las sesiones del nuevo Congreso de la República para el periodo 2026-2030, marcando el comienzo de una inédita y compleja etapa en el ajedrez político del país. El nuevo legislativo no solo heredará la responsabilidad de discutir las reformas estructurales tradicionales, sino que se convertirá en el principal escenario de confrontación ideológica entre el entrante gobierno de Abelardo de la Espriella y las fuerzas de izquierda.

A diferencia del periodo anterior, el mapa de poder en el Senado y la Cámara de Representantes sufrió un vuelco total. La bancada mayoritaria estará concentrada en la orilla de la oposición, liderada por el Pacto Histórico (colectividad que fungió como partido de gobierno bajo el mandato de Gustavo Petro), junto a la Alianza Verde y las bancadas indígenas. Además, amparados en el Estatuto de la Oposición, la fórmula presidencial que resultó perdedora en la segunda vuelta, compuesta por Iván Cepeda y Aida Quilcué, asumirá formalmente sus curules en el Senado y la Cámara, respectivamente.

La batalla de las reformas económicas y el presupuesto 2027

El primer gran pulso legislativo se librará en el terreno fiscal y promete una parálisis por cuenta de una inusual duplicidad de proyectos. Por un lado, el ministro de Hacienda entrante, Miguel Gómez, anunció la radicación de una reforma tributaria prioritaria para conseguir los recursos necesarios que permitan cubrir el actual hueco fiscal. No obstante, el trámite se tornará altamente complejo debido a que el ministro de Hacienda saliente, Germán Ávila, confirmó que la administración de Petro radicará su propia reforma tributaria este mismo 20 de julio, una propuesta que la nueva mayoría opositora defenderá a capa y espada.

Paralelamente, entre septiembre y noviembre, el Congreso deberá resolver el Presupuesto General de la Nación para 2027. Siguiendo la tradición institucional, el gobierno saliente deja diseñada la base financiera para el primer año del nuevo mandatario; el anteproyecto ya radicado estipula un monto de $597 billones, una cifra cuyo techo global no podrá modificarse, aunque sí permite redistribución de partidas.

El Plan de Desarrollo de la "Patria Milagro" y el futuro de la JEP

El foco central del Ejecutivo estará en la aprobación del Plan Nacional de Desarrollo de la Patria Milagro. En este documento, Abelardo de la Espriella aspira a que se incorporen sus promesas de campaña y, de manera crucial, solicitará al Congreso la delegación de facultades extraordinarias. Con este poder ejecutivo especial, De la Espriella buscará suprimir y fusionar entidades públicas —como ministerios— de forma directa mediante decretos, evitando la dilatada espera de los debates exigidos por una ley ordinaria.

Elecciones clave y el fantasma de la Comisión de Acusaciones

Además del debate de leyes, el Congreso entrante deberá resolver de inmediato nombramientos institucionales de primer nivel. El reto más urgente es la elección del nuevo Contralor General de la República para reemplazar a Carlos Hernán Rodríguez. Aunque el Congreso saliente entregó la lista de los 10 finalistas, el proceso arrastra dos grandes sombras: una demanda ante la Sección Quinta del Consejo de Estado (interpuesta por el abogado Julio César Acosta) que busca viciar el concurso argumentando que la Universidad de Cartagena no tenía idoneidad técnica, y el manifiesto interés del presidente De la Espriella por dar el "guiño" a un candidato de su entera preferencia. Asimismo, se elegirán en pocos días los nuevos magistrados del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Finalmente, la atención política se concentrará en la conformación de la Comisión de Investigación y Acusaciones de la Cámara. En esta célula judicial interna reposan actualmente más de 50 denuncias penales y administrativas contra el expresidente Gustavo Petro. El avance, archivo o reactivación de estos expedientes dependerá exclusivamente de cómo se distribuyan las cargas y las mayorías políticas en su instalación.

Análisis de Acento: El laberinto legislativo de una "Patria Milagro" sin mayorías

Para la mesa de análisis de nuestro medio, las sesiones que arrancan este 20 de julio configuran el escenario más hostil para un presidente de derecha en la historia contemporánea de Colombia. Abelardo de la Espriella asume el poder con una agenda de ruptura institucional, pero se topa de frente con un Congreso donde el Pacto Histórico y sus aliados de izquierda tienen el control de las mayorías y de los tiempos legislativos. La estrategia de radicar una reforma tributaria paralela por parte del gabinete saliente de Petro es una declaración de guerra política prematura: busca sabotear la financiación del plan de De la Espriella desde el primer minuto.

Ante este bloqueo inminente, la insistencia del nuevo mandatario en pedir "facultades extraordinarias" dentro del Plan Nacional de Desarrollo no es un capricho, sino una necesidad de supervivencia gubernamental. De la Espriella sabe que reformar el Estado, acabar con la JEP o transformar las políticas de seguridad por la vía ordinaria del Congreso será un desgaste estéril. Su éxito dependerá de la capacidad de su ministro del Interior, Rodrigo Lara, para fracturar la unidad de la oposición y de su habilidad para usar el "guiño" presidencial en la elección de cargos como la Contraloría, asegurando aliados de control fiscal mientras las calles se calientan con debates de control político y mociones de censura.

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