Guarumo febrero 2026: el pulso es Cepeda–Abelardo y el centro sigue sin candidato

Por Redacción Acento

Guarumo febrero 2026: el pulso es Cepeda–Abelardo y el centro sigue sin candidato

Guarumo febrero 2026: el pulso es Cepeda–Abelardo y el centro sigue sin candidato

La nueva medición presencial de Guarumo y EcoAnalítica, levantada en 77 municipios del país, confirma lo que se percibe en la calle: Colombia está partida en dos y el centro no logra convertirse en alternativa real.

En autoubicación ideológica, derecha (31,8%) e izquierda (31,2%) están prácticamente empatadas. El centro apenas marca 9,6%. Casi una cuarta parte de los consultados dice no sentirse representado por ninguno. Esa cifra explica buena parte del ruido político: hay malestar, pero no necesariamente hay dirección.

Escenario abierto: dos nombres dominan

En el escenario amplio de primera vuelta, Iván Cepeda encabeza con 31,7%. Abelardo De la Espriella lo sigue con 22,6%. Más atrás aparecen Paloma Valencia (10%), Claudia López (5%) y Sergio Fajardo (3,6%).

La distancia entre el primero y el segundo es clara, pero no definitiva. El dato estructural es otro: la contienda ya tiene dos polos reconocibles. No es una elección atomizada. Es una disputa de bloques.

Cuando se simplifica el tarjetón, Cepeda sube a 33,4% y Abelardo se mantiene alrededor del 22,7%. Paloma crece a 11,2% y el voto en blanco alcanza 15,2%. Ese 15% es el verdadero terreno en disputa.

Senado: ventaja oficialista, oposición fragmentada

En intención de voto al Senado, el Pacto Histórico lidera con 28,7%, seguido por el Centro Democrático con 21,9%. Liberales y conservadores quedan lejos, en un dígito alto.

La lectura es evidente: el oficialismo parte con una base sólida en lo legislativo. La oposición tiene músculo, pero está dispersa. Y en política, la dispersión cuesta.

Segunda vuelta: ventaja de Cepeda, pero con techo

En un eventual balotaje entre Iván Cepeda y Abelardo De la Espriella, el primero obtiene 39,1% frente a 35,2%. Un 25,7% dice que no votaría por ninguno.

Ese cuarto del electorado es la elección. No está decidido. No está amarrado. Y no es ideológico puro: es un voto crítico.

Frente a Sergio Fajardo, Cepeda marca 40,6% y Fajardo 25,7%, con 33,7% por ninguno. Ante Paloma Valencia, Cepeda alcanza 40,8% y ella 26,4%, mientras 32,8% no opta por ninguno.

Hay una constante: Cepeda lidera todos los escenarios de segunda vuelta medidos. Pero también hay un techo visible. No logra perforar la barrera del 41%.

Cuando el enfrentamiento es Abelardo contra Fajardo, el “ninguno” se dispara al 50,3%. En Abelardo contra Paloma, el rechazo combinado supera el 52%. Eso habla menos de ideología y más de fatiga con opciones que no logran sumar mayorías amplias.

La tendencia

Frente a enero, Cepeda se mantiene estable. Abelardo crece. Paloma también. La brecha entre primero y segundo se reduce ligeramente.

Eso significa que el liderazgo del senador no está en caída, pero la derecha más ideológica se consolida. No es una ola, pero sí es una tendencia.

Lo que revela la encuesta

Primero: la polarización no es discurso, es estructura electoral.

Segundo: la derecha ya tiene un candidato competitivo en segunda vuelta.

Tercero: el centro sigue sin músculo y sin relato.

Cuarto: el voto en blanco o el “ninguno” es demasiado alto para ser anecdótico. Hay un electorado esperando algo distinto.

La carrera está abierta. Hoy hay un puntero. Pero en un país dividido en tercios —izquierda firme, derecha movilizada y un bloque grande de inconformes— la elección no la gana quien encabeza la tabla en febrero, sino quien logre convertir el rechazo en confianza.