Encuesta Atlas–Semana: una elección polarizada y sin centro

Por Redacción Acento

La nueva encuesta AtlasIntel–Semana, realizada entre el 19 y el 25 de febrero con 6.468 encuestados y margen de error de ±1 punto porcentual , confirma una tend

Encuesta Atlas–Semana: una elección polarizada y sin centro

La nueva encuesta AtlasIntel–Semana, realizada entre el 19 y el 25 de febrero con 6.468 encuestados y margen de error de ±1 punto porcentual  , confirma una tendencia que ya empieza a consolidarse en el escenario presidencial de 2026: la elección se está estructurando alrededor de dos polos definidos, mientras el centro pierde tracción.

Primera vuelta: liderazgo consolidado y brecha estable

En el escenario 1 de primera vuelta, Iván Cepeda registra 34,0 % de intención de voto total, seguido por Abelardo de la Espriella con 31,9 %  . En votos válidos, la diferencia se amplía: 37 % frente a 34,7 % 

El dato más relevante no es solo el liderazgo, sino la distancia frente al tercero. Sergio Fajardo aparece en un solo dígito alto o bajo doble dígito dependiendo del escenario, pero lejos de disputar el primer lugar  . En términos prácticos, hoy no hay una competencia a tres bandas.

La serie temporal incluida en el informe muestra una curva ascendente para Cepeda y una trayectoria estable para De la Espriella  . La elección, por ahora, no se mueve en bloques fragmentados sino en una disputa binaria.

En los escenarios 2 y 3, el patrón se mantiene: Cepeda ronda entre 35,9 % y 37,0 % de votos totales    , mientras De la Espriella oscila entre 32,1 % y 34,5 %. En votos válidos, el margen se acerca pero no se invierte.

El mensaje es claro: el país ya está votando en clave de contraste ideológico.

Segunda vuelta

La fotografía se vuelve más contundente en segunda vuelta. En un eventual enfrentamiento entre Iván Cepeda y Abelardo de la Espriella, el primero obtiene 38,9 % frente a 39,1 % del segundo en votos totales  . El margen es mínimo, pero el diferencial comparativo indica que la competencia sería cerrada.

Sin embargo, cuando Cepeda enfrenta a otros candidatos, su ventaja es más amplia. En los escenarios contra Paloma Valencia o Sergio Fajardo, el diferencial es significativo.

La clave está en los rechazos comparativos (páginas 26 y 27 del informe). En una elección polarizada, no solo importa quién suma más apoyos, sino quién genera menor rechazo estructural. La campaña que logre reducir su techo negativo tendrá ventaja real.

Senado y aprobación: el telón de fondo

Aunque el eje de la encuesta es presidencial, el informe también incluye intención de voto al Senado y aprobación presidencial (páginas 38 a 46). La evaluación del gobierno de Gustavo Petro —aprobación y desaprobación— es un factor determinante para entender el voto de continuidad o de reacción.

Toda elección presidencial en Colombia se mueve sobre dos fuerzas: el balance del gobierno saliente y la percepción del principal problema del país. La encuesta incluye esa pregunta (página 48), que suele anticipar el tono de la campaña  .

Lo que realmente está pasando

  1. La polarización es matemática. Dos candidatos concentran más del 65 % de la intención de voto en varios escenarios.

  2. El centro no logra romper la lógica binaria. Sin un hecho disruptivo, el espacio intermedio seguirá siendo marginal.

  3. La segunda vuelta será el verdadero campo de batalla. La elección se definirá menos por entusiasmo y más por rechazo.

  4. La economía y la evaluación del gobierno serán determinantes. El informe fue levantado en un contexto de alta sensibilidad económica y política.

Una elección en clave de contraste

La encuesta Atlas–Semana no muestra una carrera abierta, sino una disputa estructurada entre dos visiones opuestas de país. El margen existe, pero no es amplio. Las campañas que entiendan que esta no será una elección de matices sino de contraste tendrán ventaja.

Colombia no está fragmentada en múltiples opciones competitivas. Está dividida en dos bloques con bases sólidas y techos por definir.