El mapa cambió: Paloma Valencia reordena la derecha y convierte la segunda vuelta en una carrera sin favorito

Por Redacción Acento

El mapa cambió: Paloma Valencia reordena la derecha y convierte la segunda vuelta en una carrera sin favorito

El mapa cambió: Paloma Valencia reordena la derecha y convierte la segunda vuelta en una carrera sin favorito

La alianza Valencia-Oviedo transformó en dos semanas lo que tardó meses en construirse. Una encuesta del CNC para CAMBIO lo confirma con datos: la candidata del Centro Democrático desplaza a De la Espriella del segundo lugar y lleva la disputa por la presidencia a un empate técnico que Colombia no había visto en este ciclo electoral.

Hace exactamente un mes, Paloma Valencia figuraba con el 4,1% en las encuestas presidenciales. Estaba por debajo de Claudia López. Por debajo de Sergio Fajardo. Era, en el vocabulario de los analistas electorales, una candidata de nicho: sólida dentro del uribismo puro, pero sin capacidad demostrada de atravesar esa frontera hacia el electorado que define elecciones. La Gran Consulta del 8 de marzo cambió ese diagnóstico de raíz. La encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para CAMBIO, realizada entre el 17 y el 21 de marzo de 2026 sobre una muestra de 2.157 personas y con un margen de error de ±3 puntos porcentuales, lo confirma con una cifra que antes era impensable: Valencia llega al 22,2% en intención de voto para primera vuelta. En setenta días, multiplicó por cinco su respaldo medible.

Esa no es la cifra más importante de la encuesta.

La más importante es la que aparece en el escenario de segunda vuelta: Iván Cepeda, 43,3%. Paloma Valencia, 42,9%.

Una diferencia de 0,4 puntos, dentro del margen de error. Un empate técnico. Por primera vez en este ciclo electoral, el candidato del Pacto Histórico —que había navegado con comodidad en todos los escenarios de balotaje simulados contra De la Espriella, contra Fajardo, contra López— enfrenta una segunda vuelta que no controla.

El fenómeno Oviedo y la aritmética del centro

La explicación de este giro no es ideológica. Es matemática, con consecuencias ideológicas.

Juan Daniel Oviedo obtuvo 1,2 millones de votos en la Gran Consulta, la segunda votación más alta de la jornada. Esos votos no son uribistas. Son de ciudadanos que en el espectro de la consulta encontraron en el exdirector del DANE —técnico, moderado, con credenciales de gestión pública— una opción que no encajaba del todo con ninguna de las franjas tradicionales de la derecha. Cuando Valencia lo incorporó como fórmula vicepresidencial, estaba comprando algo más que votos: estaba comprando un lenguaje. El lenguaje del centro al que la derecha colombiana históricamente no ha tenido acceso.

La encuesta cuantifica ese efecto con precisión. El 52,1% de los encuestados declara que el anuncio de la fórmula vicepresidencial influyó en su decisión de voto. Oviedo es el segundo aspirante a la vicepresidencia que más le gusta al electorado general, con el 25,8%, solo un punto por debajo de Aida Quilcué (26,8%), la coequipera de Cepeda. Para una candidatura que hasta hace un mes era marginal en las mediciones, esa posición es estructuralmente relevante.

El perfil de género añade otra dimensión al análisis. Valencia registra el 24,3% entre mujeres y el 19% entre hombres. La diferencia de 5,3 puntos no es ruido estadístico: es una señal de que la candidatura está activando un segmento que en las elecciones colombianas recientes ha sido determinante y que las campañas masculinas de la derecha no habían logrado movilizar de forma consistente.

Abelardo De La Espriella

Durante meses, Abelardo de la Espriella ocupó el segundo lugar en las encuestas presidenciales con una propuesta construida sobre la confrontación directa, el rechazo al establecimiento político y la promesa de representar a un electorado que se sentía sin vocero. Esa estrategia tenía lógica en un contexto donde la derecha carecía de un candidato con trayectoria política consolidada. Funcionó como punto de entrada, no como destino.

La encuesta del CNC revela el límite estructural de esa apuesta: De la Espriella cae al 15,4%, más de un punto por debajo de su marca previa al 8 de marzo. Y en el escenario de segunda vuelta, la diferencia con Cepeda era de 12,6 puntos porcentuales antes de las consultas —48,1% vs 35,5%— una brecha que hacía prácticamente inviable cualquier estrategia de recuperación en el balotaje.

La encuesta no sugiere que el electorado de De la Espriella haya desaparecido.

Sugiere que se ha redistribuido. Una parte migró hacia Valencia tras el impulso de la consulta. Otra permanece fiel a un discurso que el propio candidato describe como el del “verdadero outsider”, impermeabilizado contra alianzas que, en su narrativa, equivalen a contaminación con el sistema que prometió destruir.

Esa coherencia narrativa tiene un costo electoral preciso: mientras Valencia teje puentes hacia Cambio Radical, el Partido Liberal y sectores independientes, De la Espriella cierra puertas en nombre de la pureza. En una segunda vuelta que se decide en el centro, esa es una posición de salida difícilmente ganadora.

Lo que Cepeda no puede ignorar

El Pacto Histórico no llega a esta nueva fotografía desde una posición de debilidad. Cepeda mantiene el primer lugar con el 34,5% en primera vuelta, una marca estable que refleja la solidez de un electorado consolidado y una maquinaria política probada. Pero la encuesta contiene señales que el equipo del candidato no puede leer con tranquilidad.

La primera es la imposibilidad aritmética de ganar en primera vuelta. Con el 34,5%, Cepeda necesitaría casi duplicar su intención de voto para alcanzar la mayoría absoluta. Los escenarios de segunda vuelta son inevitables, y en ese terreno enfrenta ahora una candidata que empata técnicamente, no un rival al que podía superar con comodidad.

La segunda señal es geográfica. Bogotá —la ciudad que más votos aporta al resultado nacional— es el principal bastión de Cepeda, con el 34,8% de intención de voto en la capital. Esa concentración en un solo mercado electoral es, simultáneamente, una fortaleza y una vulnerabilidad: significa que el crecimiento en otras regiones es limitado, precisamente donde Valencia y Oviedo están consolidando sus posiciones, en el Eje Cafetero, zonas rurales y regiones donde el uribismo mantiene presencia estructural.

La tercera señal es la de las fórmulas vicepresidenciales. Aida Quilcué encabeza el ranking de preferencia con el 26,8%, pero también lidera el ranking de rechazo con el 24,8%. Es el nombre que más gusta y más disgusta del tarjetón.

Eso indica que moviliza votos propios con eficiencia, pero puede generar resistencias en el electorado de centro que el Pacto necesitará en segunda vuelta para cruzar el umbral del 50%.

A setenta días de la primera vuelta del 31 de mayo, la contienda presidencial colombiana tiene una geometría nueva. Ya no es la carrera de un puntero consolidado contra un campo fragmentado. Es una competencia en la que la segunda vuelta se perfila como el escenario más probable —y el más abierto— de todo el ciclo.

Para Valencia y Oviedo, el desafío inmediato es doble: consolidar el apoyo que llegó con la consulta sin perder al electorado uribista más conservador, que observa la incorporación de Oviedo con desconfianza, y expandir presencia en Bogotá, donde la encuesta indica que tienen terreno por ganar. La estrategia declarada de la campaña —resaltar la experiencia legislativa de Valencia, el perfil técnico de Oviedo y la capacidad de tender puentes con el centro— es coherente con esa geometría. El riesgo es la fuga de votos por el flanco derecho, un fenómeno que las encuestas aún no capturan con precisión pero que los operadores políticos del Centro Democrático monitorean con atención.

Para De la Espriella, la pregunta es más difícil. Su 15,4% no es marginal en términos absolutos. Pero en el escenario de una segunda vuelta que se definirá en el centro, su electorado tiene poco peso como factor de negociación si la lógica de su campaña lo lleva a mantenerse al margen de cualquier coalición.

Para el Pacto Histórico, la nueva fotografía exige revisar supuestos. La estrategia diseñada para enfrentar a De la Espriella en segunda vuelta —contrastar moderación contra radicalismo— no funciona de la misma manera contra una candidatura que se ha posicionado deliberadamente en el centro-derecha.

Vencer en segunda vuelta a una fórmula que incluye a Oviedo requiere un argumento diferente.

Una encuesta es una fotografía, no una predicción. Las fotografías capturan un instante; las campañas son procesos que se mueven. Pero cuando una imagen cambia tan rápido como lo ha hecho este mapa en las últimas tres semanas, ignorarla no es prudencia analítica: es distracción.

Lo que la encuesta del CNC confirma esta mañana es que la carrera presidencial de Colombia 2026 acaba de volverse, por primera vez, genuinamente incierta.

Fuente de datos: Encuesta del Centro Nacional de Consultoría (CNC) para CAMBIO, realizada entre el 17 y el 21 de marzo de 2026. Muestra: 2.157 personas en 56 municipios. Margen de error: ±3,0 puntos porcentuales. Nivel de confianza: 95%.

por separado y pégalo en el editor HTML del artículo donde corresponda. –>
● ENCUESTA CNC · CAMBIO · 22 MAR 2026
¿Por cuál fórmula presidencial votaría?
Intención de voto · Primera vuelta · n=2.157 · ±3pp
```
Iván Cepeda — Aida Quilcué
34,5%
Pacto Histórico
Paloma Valencia — Juan Daniel Oviedo
22,2%
Centro Dem.
Abelardo de la Espriella — J.M. Restrepo
15,4%
Independiente
Claudia López — Leonardo Huerta
3,7%
Sergio Fajardo — Edna Bonilla
3,6%
Voto en blanco: 6,5%
NS/NR: 8%
Ninguno: 1,9%
```
Fuente: Centro Nacional de Consultoría / CAMBIO · 17–21 mar. 2026
acentocolombia.com
● SEGUNDA VUELTA · ESCENARIO A
Cepeda vs. De la Espriella
Si los candidatos a segunda vuelta fueran… ¿por cuál votaría?
```
48,1%
Iván Cepeda
Pacto Histórico
VS
35,5%
De la Espriella
Independiente
12,6pp
Ventaja de Cepeda sobre De la Espriella
Ninguno: 11,1%
NS/NR: 5,3%
```
Fuente: Centro Nacional de Consultoría / CAMBIO · n=2.157
acentocolombia.com
● SEGUNDA VUELTA · ESCENARIO B
Cepeda vs. Valencia
Si los candidatos a segunda vuelta fueran… ¿por cuál votaría?
```
43,3%
Iván Cepeda
Pacto Histórico
VS
42,9%
Paloma Valencia
Centro Democrático
EMPATE TÉCNICO
0,4pp
Dentro del margen de error · ±3 puntos porcentuales
Ninguno: 9,4%
NS/NR: 4,4%
```
Fuente: Centro Nacional de Consultoría / CAMBIO · n=2.157
acentocolombia.com
● EL FACTOR DETERMINANTE
El peso de las fórmulas vicepresidenciales
```
52,1%
afirma que la fórmula vicepresidencial influyó en su decisión de voto
25,8%
Oviedo
2.° fórmula
más apoyada
26,8%
Quilcué
1.ª fórmula
más apoyada
1,2M
Votos Oviedo
consulta
8 de marzo
+5,3pp
Valencia lidera
entre mujeres
vs. hombres
Fórmula VP que más le gusta al electorado
Aida Quilcué 26,8%
Juan Daniel Oviedo 25,8%
José Manuel Restrepo 15,4%
```
Fuente: Centro Nacional de Consultoría / CAMBIO · n=2.157
acentocolombia.com