En la tarima de la victoria de Paloma Valencia en la Gran Consulta Interpartidista del 8 de marzo, alguien señaló una figura entre los celebrantes: estaba de es
La imagen circuló en minutos. En la tarima de la victoria de Paloma Valencia en la Gran Consulta Interpartidista del 8 de marzo, alguien señaló una figura entre los celebrantes: estaba de espaldas, en posición contraria a todos los demás. Las redes sociales hicieron lo que suelen hacer cuando la emoción supera a la verificación — especular. El nombre que empezó a circular fue el de Miguel Uribe Turbay.
No era él.
La figura de espaldas pertenece a Eduardo Carmona Mora, ex concejal de Pereira, amigo personal de la senadora Valencia y excandidato a la Gobernación de Risaralda. Su postura —orientado hacia la multitud, no hacia el escenario— es la de alguien que está viendo al público, no posando para la foto de victoria. Un detalle de ángulo que, en el fragor de una noche electoral, bastó para desatar un rumor que no tardó en recorrer grupos de WhatsApp y timelines de X de extremo a extremo.

El episodio es, en sí mismo, un caso de manual sobre cómo se fabrica la desinformación en tiempo real: no necesariamente con mala fe, sino con el combustible clásico de la política colombiana — expectativa, nombre reconocido y una imagen ambigua tomada desde lejos.
La sombra del asesinado senador y precandidato presidencial Miguel Uribe Turbay tiene peso simbólico suficiente como para que cualquier parecido razonable active asociaciones inmediatas en el imaginario político nacional.