Diego Ruzzarin: el influencer que avaló a Maduro, entró por RTVC y hoy opera en la campaña de Cepeda

Por Redacción Acento

El nombre Diego Ruzzarin no figura en ningún organigrama de campaña. No aparece como asesor, no tiene cargo oficial, no firma ningún contrato público de manera

Diego Ruzzarin: el influencer que avaló a Maduro, entró por RTVC y hoy opera en la campaña de Cepeda

El nombre Diego Ruzzarin no figura en ningún organigrama de campaña. No aparece como asesor, no tiene cargo oficial, no firma ningún contrato público de manera directa. Lo hace a través de un entramado que conecta con RTVC. Pero a pocos días de la primera vuelta presidencial, el youtuber brasilero radicado en México, con 461 millones de vistas acumuladas en YouTube, se reunió con Iván Cepeda, candidato del Pacto Histórico y del gobierno de Gustavo Petro. La congresista Mafe Carrascal, del mismo movimiento, lo difundió en sus redes sociales sin el menor disimulo.​​​​​​​​​​​​​​​​

Para entender qué significa esa reunión, hay que entender quién es Ruzzarin. Y para entender quién es Ruzzarin, hay que escucharlo en sus propias palabras.

Un youtuber con tesis definida

Ruzzarin se presenta como filósofo, pensador crítico y analista geopolítico. Su canal de YouTube lo describe así: “pensador incómodo, crítico del capitalismo y provocador de conciencias”.  La descripción no es exagerada. Su contenido tiene una línea editorial tan coherente que no admite ambigüedad: destruir a Milei, a Bukele, a Trump, a Bolsonaro. Defender a Petro, a Lula, a Correa. Y en mayo de 2024, sentarse con Nicolás Maduro en el episodio 13 del “Maduro Podcast” para conversar sobre geopolítica latinoamericana.

Lo que dijo en ese episodio quedó registrado. “Estuvo muy raro, porque ahora que he ido mucho a Venezuela, les digo que creo que conocí al dictador más raro del mundo.

Obviamente yo crecí fuera de Venezuela, escuchando lo que decían los medios hegemónicos, entonces tú te esperas una cosa… pero vi un par de cosas medio raras para ser un dictador” , declaró el influencer.

La conclusión que extrajo de esa experiencia fue esta: “Lo que vi en Venezuela me pareció todo muy normal, muy tradicional, muy lejos de cómo lo pinta realmente la propaganda”. 

Y para rematar, una frase que resume su visión del sistema internacional: hizo un llamado a dejar de escuchar lo que los grandes medios dicen sobre países con “ligeras diferencias” con sus intereses y “los dientes imperialistas”, pues es común que los “tachen de dictadores autoritarios”. 

Hoy, Nicolás Maduro está preso desde el 3 de enero de 2026. Las actas de las elecciones del 28 de julio de 2024 nunca fueron publicadas. María Corina Machado, Premio Nobel de Paz, está en el exilio.

El Gobierno Petro le abrió la puerta

Ruzzarin no llegó a Colombia por la ventana. Entró por la puerta principal.

En diciembre de 2024, RTVC Sistema de Medios Públicos lo convocó como figura central de la conferencia “Manufactura del Consentimiento” en Bogotá, transmitida por Señal Colombia y vía streaming para todo el país.  El argumento de la conferencia fue preciso: “Los medios privados producen una opinión que deja fuera muchas voces” , dijo Ruzzarin desde el escenario de los medios públicos del Estado colombiano.

No fue un evento marginal. Ruzzarin también participó en la toma cultural de Buenaventura organizada por RTVC, y compartió su visión sobre las últimas tendencias geopolíticas de Latinoamérica y el mundo.  Hollman Morris, el hombre designado por el gobierno Petro para dirigir RTVC, lo había entrevistado semanas antes.

Holman Morris lo presentó en su entrevista como un “viejo amigo (…) declarado comunista.”

La secuencia es nítida: un influencer con posiciones documentadas a favor del comunismo y simpatizante del chavismo recibe plataforma en los medios públicos del Estado colombiano, bajo la administración del gobierno más ideológicamente afín a sus tesis. No es una coincidencia editorial. Es una decisión política.

El perfil que la campaña activa

Ruzzarin estudió diseño industrial en el Tecnológico de Monterrey y obtuvo una maestría en Food Design en el Politécnico di Torino, Italia. Trabajó en PepsiCo y fundó empresas de consultoría antes de dedicarse al contenido digital.  Su capital no es académico. Es de audiencia.

En el video María Fernanda Carrascal le dice “usted conoce bien el estallido social” y eso genere muchas preguntas: ¿Ruzzarin tuvo algo que ver con esas manifestaciones ?

Su posicionamiento ideológico es consistente. Ruzzarin ha compartido públicamente la tesis de que “no es hipócrita criticar el capitalismo mientras participas en él. De hecho, buena parte de la crítica al capitalismo se basa en que nos fuerza a participar en él para poder sobrevivir”.  Es el argumento clásico con el que las izquierdas radicales resuelven la contradicción entre su discurso y su práctica.

En el episodio con Maduro, le preguntó al mandatario si Venezuela era socialista, y recogió esta respuesta: “él mismo me contestó que no, que tenían una intención, una orientación socialista, pero que definitivamente no eran socialistas”.  Ruzzarin lo presentó como una revelación. La comunidad internacional lo presenta como una evasión semántica de un régimen que reprimió a su oposición y no publicó sus actas electorales.

Lo que la reunión con Cepeda significa

La estrategia de la campaña de Iván Cepeda evidencia, cada vez con mayor claridad, que opera con figuras entre las más radicales y firmes del comunismo latinoamericano. Esto es un hecho verificable. Un influencer con línea ideológica definida, vínculos documentados con el chavismo y plataforma habilitada por los medios públicos del Estado aparece, a pocos días de la primera vuelta, en el ecosistema digital del candidato que lidera las encuestas. Mafe Carrascal lo difundió. La campaña no lo desmintió.​​​​​​​​​​​​​​​​

Críticos de Ruzzarin señalan inconsistencias entre sus palabras y sus acciones, incluyendo la pregunta de si ha recibido pagos por fungir como “vocero con honorarios” de ciertos gobiernos.  Son señalamientos que él no ha respondido con evidencia.