De La Espriella ordena suspender el empalme con gobierno Petro

Por Redacción Acento

El presidente electo instruyó al vicepresidente electo suspender "de manera inmediata" el proceso de empalme con el Gobierno saliente, al que calificó de "corru

De La Espriella ordena suspender el empalme con gobierno Petro

El presidente electo instruyó al vicepresidente electo suspender "de manera inmediata" el proceso de empalme con el Gobierno saliente, al que calificó de "corrupto". La decisión, sin precedentes en la historia reciente de Colombia, responde a la ofensiva de Petro contra el resultado electoral: la demanda de nulidad, la movilización del 20 de julio y el desconocimiento sostenido de la elección. Quedan 32 días para la posesión y, desde hoy, ningún canal formal entre los dos gobiernos.

Las transiciones presidenciales en Colombia se habían caracterizado por una regla no escrita: los gobiernos pueden despreciarse, pero los Estados se hablan. Esa regla se rompió esta madrugada. Abelardo De La Espriella anunció en X que ordenó al vicepresidente electo suspender de inmediato el empalme con "el gobierno corrupto que termina su periodo, un gobierno que, con sus decisiones y su conducta, pretende destruir a Colombia".

"Mi deber es proteger los intereses de la Nación y garantizar una transición seria, transparente y al servicio de los colombianos, nunca legitimar el desastre ni el desconocimiento del orden constitucional", escribió el presidente electo, quien anunció que se dirigirá al país en el transcurso de la mañana para explicar "las razones de esta decisión y las medidas que adoptaré de inmediato".

¿Qué llevó a De La Espriella a suspender el empalme?

Una escalada de 72 horas. El sábado, Iván Cepeda defendió la "desobediencia civil" desde Cali y reiteró que no reconocerá a De La Espriella como presidente. El domingo, Gustavo Petro anunció su respaldo a la demanda de nulidad electoral que el exmagistrado del CNE Luis Guillermo Pérez radica este martes ante el Consejo de Estado —y que pide, como medida cautelar, suspender la posesión del 7 de agosto—. Ese mismo día, el presidente convocó una "movilización general" para el 20 de julio y anunció que su despedida no será en agosto porque considera esa fecha "trágica".

En paralelo, Petro ha sostenido, sin presentar informe forense público, que "centrales de inteligencia privadas de ciudadanos israelíes" habrían alterado el resultado con algoritmos. Los datos oficiales dicen otra cosa: la Registraduría reportó una coincidencia del 99,997% entre el preconteo y el escrutinio judicial, la misión de observación de la Unión Europea no encontró irregularidades y el CNE ya oficializó la elección y entregó credenciales al presidente electo.

¿Qué significa suspender el empalme y a quién afecta?

El empalme no es una cortesía entre políticos: es el mecanismo por el cual el Estado transfiere su memoria operativa. Por esas mesas pasan el estado real de las finanzas públicas, los compromisos de deuda, las órdenes de batalla de la Fuerza Pública, los contratos en ejecución y las alertas de seguridad nacional. Suspenderlo no castiga al gobierno saliente, que se va de todos modos: reduce la información con la que el gobierno entrante tomará decisiones desde el 7 de agosto.

El precedente inmediato es Estados Unidos en 2020, cuando la administración Trump demoró semanas la certificación que habilitaba la transición con el equipo de Joe Biden. La diferencia colombiana es el sentido de la ruptura: allá el saliente bloqueó al entrante; aquí el entrante corta con el saliente, como respuesta a que el saliente no reconoce su elección. En ambos casos, el resultado es el mismo: un Estado que cambia de manos con los ojos vendados.

¿Qué viene ahora?

Tres fechas concentran la tensión. Este martes 7 de julio, la radicación de la demanda de nulidad ante la Sección Quinta del Consejo de Estado, que deberá decidir si la admite y si concede la medida cautelar contra la posesión. El 20 de julio, la coincidencia de la instalación del nuevo Congreso, el desfile de independencia y la movilización convocada por Petro. Y el 7 de agosto, una ceremonia de posesión que ya no tendrá detrás un empalme, y que el presidente electo ha contemplado realizar en una guarnición militar.

La alocución anunciada para esta mañana definirá el alcance real de la decisión: si la suspensión es total o parcial, si excluye áreas críticas como seguridad y hacienda, y qué "medidas inmediatas" adoptará un presidente que todavía no tiene el poder pero ya ejerce la confrontación.

LA LECTURA DE ACENTO

Esta ruptura tiene dos autores y una sola víctima. Petro la provocó: ningún presidente electo está obligado a sentarse a la mesa con un gobierno que promueve la anulación de su elección y convoca a las calles contra su posesión. Pero De La Espriella también asume un costo que debería medir: el empalme no le sirve a Petro, que se va; le sirve al Estado que él va a recibir. La víctima es la transición misma, el procedimiento silencioso que distingue a las democracias que funcionan de las que solo votan. El dato de fondo no ha cambiado: 99,997% de coincidencia entre preconteo y escrutinio. Sobre esa certeza, el país merece que sus dos presidentes —el que sale y el que llega— se comporten como si la creyeran.

Con información de la Registraduría Nacional, el Consejo Nacional Electoral, el Consejo de Estado y la Misión de Observación Electoral de la Unión Europea.