Las encuestas miden intención. Los modelos de traslado miden probabilidad. Y cuando se combinan los dos con los votos reales de la primera vuelta, el resultado
Las encuestas miden intención. Los modelos de traslado miden probabilidad. Y cuando se combinan los dos con los votos reales de la primera vuelta, el resultado proyectado para el 21 de junio apunta en una sola dirección: Abelardo de la Espriella ganará la presidencia de Colombia con una diferencia que podría superar los dos millones de votos. No es una predicción ideológica. Es aritmética electoral.
Acento tomó los resultados oficiales de la primera vuelta del 31 de mayo, los cruzó con los coeficientes de traslado de la encuesta AtlasIntel-Semana del 2 de junio —la más precisa en Colombia desde 2022— y aplicó siete variables estructurales del comportamiento electoral colombiano. Lo que sigue es el análisis.
Los votos reales del 31 de mayo: la base del cálculo
La primera vuelta dejó un mapa claro. De la Espriella obtuvo 10.360.449 votos (43,74%). Cepeda, 9.687.724 (40,90%). Paloma Valencia sumó 1.633.000 (6,92%) y Sergio Fajardo cerró con 1.006.000 (4,26%). El voto en blanco fue de 406.830. Total de participación: 23,7 millones de colombianos —la más alta en la historia de la primera vuelta presidencial.
Ninguno de los dos candidatos tiene suficiente con su propio piso. La presidencia se define con lo que ocurra con ese segundo bloque de votantes: los 3,1 millones que votaron por Valencia, Fajardo, en blanco o no votaron. La encuesta AtlasIntel mide exactamente adónde va cada uno de esos votos.
Adónde va cada voto: el cruce que decide la elección
La encuesta AtlasIntel preguntó a cada encuestado por quién votó en primera vuelta y por quién votará en segunda. El cruce es quirúrgico. Estos son los coeficientes de traslado aplicados a los votos reales:
El traslado puro, sin ajustes, arroja una diferencia de ~2.373.000 votos. Pero ese es solo el punto de partida. Hay seis variables estructurales adicionales que afinan la proyección.
Por qué la brecha final será mayor, no menor
En Colombia, la segunda vuelta siempre tiene menor participación que la primera. En 2022 cayó de 54,9% a 58,17% (subió excepcionalmente por Petro/Hernández). En 2018 y 2014, la segunda vuelta perdió entre 1,5 y 3 puntos. Si en 2026 la participación cae de 57,2% a ~54%, son ~1,3 millones de votantes que no regresan. El perfil del abstencionista diferencial —más joven, más volátil— golpea más a Cepeda. Efecto neto estimado: -200.000 a -400.000 para Cepeda.
El 57% del voto Fajardo que no declaró preferencia en la encuesta (~570.000 votos) está mayoritariamente en abstención y voto en blanco, no en Cepeda. El dato de rechazo lo confirma: 34,3% de los votantes Fajardo rechaza más a De la Espriella, pero solo 20,2% rechaza más a Cepeda. Eso significa que más de un tercio del votante Fajardo indeciso tiene antipatía activa hacia De la Espriella —pero esa antipatía no se convierte en voto Cepeda. Se queda en casa. Ajuste: +80.000 a +120.000 para Cepeda en el mejor caso.
El 53,2% de desaprobación de Petro es un motor de movilización anti-oficialista. El 99,5% de los votantes de De la Espriella desaprueba al presidente. Históricamente en Colombia, el votante motivado por rechazo tiene mayor tasa de retorno en segunda vuelta que el votante motivado por entusiasmo. Esto favorece estructuralmente a De la Espriella en regiones donde la desaprobación es más alta: Caribe (70,1% desaprueba a Petro) y Central (63,6%). Efecto: +150.000 a +300.000 votos adicionales para De la Espriella.
El Caribe representa el 20,6% del censo electoral. En esa región, el 68,6% tiene intención de votar por De la Espriella y el 73,4% rechaza a Cepeda —la cifra más alta del país. Con el voto Valencia consolidado (Paloma tiene base costeña), ese dominio se amplía. Bogotá es la única región donde Cepeda gana (56,4% vs 36,1%), pero el peso relativo de la capital no alcanza a compensar el arrastre del Caribe y la región Central. La geografía favorece a De la Espriella en ~70% del territorio.
La encuesta reporta que de quienes no votaron en primera vuelta, el 53% dice que votará por De la Espriella en segunda y el 41,6% por Cepeda. Este dato es contraintuitivo pero consistente: el abstencionista que decide activarse en segunda vuelta lo hace más motivado por el cambio que por la continuidad. Si 1 millón de nuevos votantes se movilizan: +530.000 para De la Espriella, +416.000 para Cepeda. Ventaja neta adicional: ~114.000 votos más para De la Espriella.
AtlasIntel fue la encuestadora más precisa en Colombia en 2022 y en las elecciones presidenciales de EE.UU. en 2024 con un error medio de 0,3 puntos porcentuales. Con ±2 pp, el rango de De la Espriella está entre 48,3% y 52,3%. Solo el extremo inferior lo pondría en riesgo, y eso implicaría que la encuesta subestima sistemáticamente a Cepeda —algo que históricamente no ocurre con candidatos de izquierda en Colombia, donde la tendencia es la opuesta. El margen de error beneficia a De la Espriella en el escenario más probable.
Tres escenarios, una sola dirección
Aplicando todos los ajustes sobre el modelo base, la proyección para el 21 de junio queda así:
Para que Cepeda gane el 21 de junio necesitaría que cuatro condiciones ocurran simultáneamente: que la encuesta lo subestime en 3 puntos, que el voto joven tenga una participación histórica, que los votantes Fajardo rompan masivamente hacia él, y que la movilización anti-Petro no se active. La probabilidad estadística de que las cuatro condiciones se den al tiempo es extremadamente baja.
El modelo apunta a una victoria de De la Espriella con cerca de 2,5 millones de votos de diferencia —más del triple de lo que Petro le sacó a Hernández en 2022. No es un resultado ajustado. Es una elección que los datos estructurales ya resolvieron. Lo que queda por verse no es si De la Espriella gana, sino con cuánta contundencia llega. Y esa contundencia tiene implicaciones directas sobre la gobernabilidad del nuevo presidente: un mandato con ese margen no necesita negociar desde la debilidad.
Cobertura completa elecciones 2026 — acentocolombia.com →Proyección elaborada por Acento con base en los resultados oficiales de la Registraduría Nacional del Estado Civil (primera vuelta, 31 de mayo de 2026) y los coeficientes de traslado de voto de la encuesta AtlasIntel-Semana (n=2.030, ±2 p.p., 1-2 jun 2026). Los escenarios ajustan por participación histórica diferencial en segunda vuelta, movilización por rechazo, comportamiento del voto Fajardo y activación de abstencionistas. No constituye una predicción con valor estadístico formal.