Daniel Briceño: el fenómeno electoral que reescribió la historia del Congreso

Por Redacción Acento

Con 261.036 votos, obtenidos exclusivamente en Bogotá y desde la Cámara de Representantes, este abogado de 35 años se convirtió en el tercer congresista más vot

Daniel Briceño: el fenómeno electoral que reescribió la historia del Congreso

Con 261.036 votos, obtenidos exclusivamente en Bogotá y desde la Cámara de Representantes, este abogado de 35 años se convirtió en el tercer congresista más votado en la historia de Colombia —solo superado por Álvaro Uribe (891.964, Senado 2018) y Antanas Mockus (549.734, Senado 2018)—, y aventajó al senador más votado de esta jornada por más de 86.000 sufragios.

 

261.036  votos en Bogotá — tercero más alto en la historia del Congreso colombiano


Preconteo final · 99,59% de mesas escrutadas · Registraduría Nacional · 08/03/2026

+86.195  ventaja sobre el senador más votado (Lidio García, Liberal, 174.841 votos)


García compitió con votos de todo el país. Briceño solo en Bogotá.

N.º 3  primer congresista más votado de la historia campañando en circunscripción local


Uribe 2018: 891.964 (Senado) · Mockus 2018: 549.734 (Senado) · Briceño 2026: 261.036 (Cámara-Bogotá)

El salto de 50.000 a 261.000 en tres años

Hay fenómenos electorales que se construyen en décadas y fenómenos que se construyen en redes sociales. Daniel Felipe Briceño Montes pertenece claramente a la segunda categoría, aunque no sin sustancia política detrás. En 2023, compitiendo por primera vez en elecciones, obtuvo 48.470 votos para el Concejo de Bogotá. Tres años después multiplicó esa cifra por más de cinco. La velocidad del crecimiento no tiene precedentes recientes en la política bogotana.

El salto importa no solo en términos cuantitativos. Briceño logró lo que los politólogos colombianos denominan voto de opinión en estado puro: una votación masiva sin los recursos de una maquinaria territorial, sin padrinos regionales con contratos que distribuir, sin el respaldo de un expresidente en ejercicio. Solo con denuncias de corrupción, manejo sistemático del SECOP —el sistema de contratación pública— y un canal de redes sociales que convirtió expedientes aburridos en contenido viral.

"Siempre dijimos que la única forma de vencer las maquinarias en Colombia es a través de la opinión, con coherencia y con mensajes claros"


— Daniel Briceño, declaraciones a Blu Radio, 8 de marzo de 2026

El dato que hace único este resultado

Para comprender la dimensión real de lo ocurrido, es necesario entender la arquitectura electoral colombiana. Los senadores compiten en circunscripción nacional: pueden hacer campaña y recibir votos en los 32 departamentos y en el exterior. Los representantes a la Cámara por Bogotá solo pueden competir —y recibir votos— dentro del Distrito Capital.

Esto hace que la comparación con Uribe y Mockus tenga una asimetría estructural que en realidad favorece aún más a Briceño. El expresidente Uribe recorrió el país completo para obtener sus 891.964 votos en 2018. Mockus también hizo campaña nacional para sus 549.734.

Briceño obtuvo 261.036 votos sin salir de los 33 kilómetros cuadrados del casco urbano de la capital. Y aun así, superó a todo senador elegido este domingo, incluidos quienes compitieron desde Cartagena hasta Leticia.

El senador más votado en la jornada del 8 de marzo fue Lidio García del Partido Liberal, con 174.841 sufragios en escrutinio nacional. La diferencia con Briceño —86.195 votos, obtenidos en una sola ciudad— ilustra un corrimiento del poder político en Colombia que apenas empieza a ser analizado.

Quién es Briceño: el abogado del SECOP

Nacido en Bogotá hace 35 años, Daniel Briceño es abogado de la Universidad Externado, con especialización en Derecho Público y maestría en Análisis Político y Electoral. Nadie en su familia había hecho política antes. Comenzó como profesional universitario trabajando para el concejal cristiano Emel Rojas, donde encontró su vocación en el control político y la auditoría de contratos públicos.

Su apodo en redes sociales, 'Mr. SECOP', lo resume con precisión. El Sistema Electrónico de Contratación Pública es una plataforma árida y técnica que pocos ciudadanos consultan voluntariamente. Briceño la convirtió en su campo de batalla y en su plataforma de comunicación: denuncias sobre irregularidades en alcaldías locales, cuestionamientos a contratos del gobierno Petro, confrontaciones directas con funcionarios del Ejecutivo. El material era siempre verificable, siempre específico, siempre orientado a nombres concretos.

El resultado en diciembre de 2025 fue previsible en retrospectiva: renunció a su curul en el Concejo y anunció su candidatura a la Cámara por el Centro Democrático. Rechazó, según reportes de Infobae y El Tiempo, ofrecimientos para ir en la lista al Senado. Prefirió el escenario más restringido —y más improbable en términos de volumen de votos— precisamente porque allí podría concentrar toda su base bogotana.

Las implicaciones políticas

El resultado de Briceño tiene tres lecturas que trascienden su caso individual. La primera es la confirmación de que Bogotá tiene una masa crítica de votantes de opinión —educados, conectados a redes sociales, desconfiados de las maquinarias— capaz de generar votaciones de escala nacional en circunscripción local.

La segunda es estratégica para el Centro Democrático. Con 261.036 votos propios, Briceño impulsó al partido a la segunda fuerza política en la Cámara por Bogotá, con 667.223 votos totales. El fenómeno individual arrastró lista. Es exactamente la misma mecánica que Uribe usó para construir el uribismo, y que Mockus usó para resucitar la Alianza Verde en 2018.

La tercera lectura apunta a la Comisión de Acusaciones de la Cámara, donde se investigan altos funcionarios del Estado, incluido el presidente Gustavo Petro.

Briceño ha anunciado públicamente su intención de postularse para esa comisión. Si lo logra, el abogado del SECOP tendrá acceso institucional a los expedientes que le han dado fama. El gobierno Petro tiene razones para seguir de cerca ese movimiento.

"Mi intención es que el partido me postule para la Comisión de Acusaciones. El país tiene que saber la verdad de lo que pasa allí"


— Daniel Briceño, 8 de marzo de 2026

El contexto: por qué 261.000 votos en 2026 es diferente

Colombia tiene 41,3 millones de ciudadanos habilitados para votar. El 8 de marzo participó el 47,04% de ese universo. El 52,96% no fue a las urnas. En ese escenario de abstención histórica, los 261.036 votos de Briceño representan el 1,35% del censo electoral y el 1,43% de los votos válidos en Senado a nivel nacional. Son cifras modestas en términos absolutos del electorado potencial.

Pero la política no se mide sobre el electorado potencial. Se mide sobre quien efectivamente vota, en la circunscripción en que compite, contra los rivales que se presentan. En esas condiciones, Briceño ganó por paliza. Y el contraste con los 18.501 votos individuales de Rodolfo José Hernández hijo —el otro fenómeno de redes de esta jornada, que quedó quemado dentro de la lista de Cambio Radical— ilustra que las redes sociales son condición necesaria pero no suficiente. Se necesita sustancia.

El fenómeno tiene nombre

En Colombia se habla de 'ola verde' para recordar el 2010, de 'voto de opinión' para describir victorias antiestablishment, de 'redes sociales' como variable electoral desde 2019. Lo de Briceño el 8 de marzo de 2026 combina los tres factores con un resultado sin precedentes en la Cámara de Representantes.

Queda una pregunta sin respuesta: ¿cuánto de ese capital electoral es transferible? ¿A una candidatura al Senado en 2030, a una eventual aspiración presidencial más adelante? Los fenómenos electorales colombianos tienen la costumbre de no repetirse dos veces de la misma manera. Mockus lo comprobó en 2018. La diferencia es que Briceño llega al Congreso con 35 años, sin desgaste institucional previo, con una agenda política concreta y con el récord histórico de la Cámara en el bolsillo.

Ese es un activo difícil de depreciar.