La secretaria de Planeación y gobernadora encargada entregó el primer Plan de Ordenamiento Departamental del Atlántico, con siete líneas, un tren de cercanías y
El Atlántico ya tiene su hoja de ruta hasta 2050. Cecilia Arango Rojas, secretaria de Planeación del departamento y gobernadora encargada, presentó el Plan de Ordenamiento Departamental (POD) Atlántico 2050, el primero de su tipo en la historia del departamento: 76 proyectos prioritarios con una inversión indicativa de 61,2 billones de pesos para los próximos 25 años.
Arango ha sido la cabeza técnica del proceso desde su arranque. En octubre de 2025 presentó, junto al gobernador Eduardo Verano, los lineamientos del plan; en enero de 2026 instaló el comité interinstitucional y el Laboratorio de Innovación Territorial del Atlántico (LITA); en marzo cerró el diagnóstico participativo en las cinco subregiones, y en julio expuso los avances ante la Asamblea Departamental. Ahora entrega un documento construido durante un año con municipios, comunidades, gremios y universidades.

«El Plan de Ordenamiento Departamental es una herramienta fundamental para proteger el crecimiento ordenado y nos muestra los proyectos que debemos impulsar para proteger el territorio al año 2050», explicó Arango.
Una huella urbana que se triplicó
El diagnóstico explica la urgencia: la huella urbana del Atlántico pasó de 10.139 a 31.558 hectáreas en una generación, y la población pasará de 2,89 millones a 3,13 millones de habitantes en 2050. Arango señaló como principales amenazas la erosión costera, la deforestación y las sequías recurrentes. «Hay municipios que enfrentan una triple condición de deforestación y sequía», advirtió.
«Yo creo que el punto más importante definitivamente es la protección del medio ambiente», afirmó la funcionaria, que alertó sobre el deterioro del bosque seco tropical por la expansión urbanística y propuso procesos de compensación y restauración ecológica.
Las siete líneas y los tres propósitos
Los 76 proyectos se organizan en siete líneas: gestión integral del agua; biodiversidad y adaptación al cambio climático; red de municipios sostenibles; ruralidad positiva; transición energética; hubs logísticos y desarrollo como enclave regional, y ciencia, tecnología e innovación. Se agrupan en tres grandes propósitos:
- Cuidar lo que nos sostiene (agua y biodiversidad): 22 proyectos y 6,5 billones de pesos. Incluye saneamiento y reúso del agua en 17 municipios, por unos 900.000 millones, y la restauración y conexión del bosque seco en 23 municipios, por unos 280.000 millones.
- Sostenernos entre todos (red de municipios sostenibles y ruralidad): 21 proyectos y 41,1 billones. Aquí está la apuesta más grande, un sistema férreo de pasajeros de cercanías con una inversión indicativa de 35 billones, además de vías para la competitividad agrícola y sistemas de riego como el del embalse del Guájaro.
- Preparar la casa para lo que llega (transición energética, logística y CTI): 33 proyectos y 13,6 billones. Incluye energía solar en seis municipios de la franja centro-sur, por unos 120.000 millones, desarrollo portuario, un sistema férreo de carga y centros de desarrollo tecnológico en las subregiones.
Por encima de los planes de desarrollo
«El plan de ordenamiento tiene una jerarquía superior a los planes de desarrollo del departamento y de los municipios», subrayó Arango. El POD no reemplaza los POT municipales, pero será la referencia para que los municipios incorporen sus directrices. La clave, según la funcionaria, es que los proyectos entren en los próximos planes de desarrollo: «Cuando queden incorporados es ya casi que garantía de que se van a ejecutar».
El plan prevé indicadores territoriales, un tablero público de resultados e informes anuales ante la Asamblea, que estudia el documento para adoptarlo por ordenanza. La Gobernación llevará además las primeras iniciativas al Encuentro Regional Caribe del Gobierno nacional para buscar su inclusión prioritaria en el Plan Nacional de Desarrollo 2026-2030.
Foto: Emisora Atlántico.