La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el aspirante de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, avanzan a la segunda vuelta presidencial en Perú tras
La candidata de Fuerza Popular, Keiko Fujimori, y el aspirante de Renovación Popular, Rafael López Aliaga, avanzan a la segunda vuelta presidencial en Perú tras obtener el 16,9 % y 14,7 % de los votos válidos, respectivamente. El resultado, con más de la mitad de las actas escrutadas, refleja una alta fragmentación electoral.
Según el conteo oficial de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), ambos candidatos se disputarán la presidencia el próximo 7 de junio. La elección se desarrolla en un contexto de inestabilidad política sostenida y debilidad institucional.
Una elección sin mayorías
Con el 51,6 % de las actas contabilizadas, ninguno de los candidatos logra superar el 20 % de los votos, lo que evidencia una dispersión del electorado.
Otros aspirantes, como Jorge Nieto, Ricardo Belmont y Carlos Álvarez, quedaron por debajo sin consolidar una alternativa competitiva.
Dos trayectorias, un mismo escenario fragmentado
De confirmarse los resultados, Fujimori alcanzaría su cuarta segunda vuelta consecutiva, lo que refleja la persistencia de su base electoral.
López Aliaga, por su parte, llega desde la alcaldía de Lima y consolida a la derecha más dura como un actor relevante.
Ambos avanzan en un sistema donde ningún liderazgo logra construir mayoría.
Una jornada con fallas
La votación estuvo marcada por problemas logísticos en Lima, que impidieron el sufragio de más de 52.000 personas.
El Jurado Nacional de Elecciones ordenó extender la jornada para garantizar el derecho al voto.
Lo que está en juego en la segunda vuelta
Más allá de los nombres, la elección confirma una tendencia estructural: fragmentación, debilidad institucional y dificultad para gobernar.
Perú ha tenido ocho presidentes en los últimos diez años.
La segunda vuelta no solo definirá un presidente.
Definirá si el país puede salir de un ciclo prolongado de crisis política.