Tras la derrota de Trump en las legislativas, la carrera presidencial de 2028 se abre. Vance pierde ventaja y crecen Rubio, DeSantis, Cruz y Ossoff.
La derrota del presidente Donald Trump en las elecciones de medio mandato frente a los demócratas también alteró la carrera para reemplazarlo en la Casa Blanca en 2028. El vicepresidente JD Vance, considerado hasta ahora el favorito para la nominación republicana, es quien más pierde con el resultado, según el análisis de la fuente.
De acuerdo con el texto, la coalición MAGA que llevó a Trump al poder en 2016 y 2024 se desplomó en la práctica en las legislativas. Vance, de 42 años, invirtió su capital político en la campaña de Trump, con mítines en estados péndulo, y luego culpó a la impopular guerra de Trump en Irán en un mensaje publicado en X. Sin embargo, es probable que los votantes rechacen ese intento de distanciarse del presidente. El analista James Lindsay, del Council on Foreign Relations, señaló que «los vicepresidentes en funciones rara vez ganan la presidencia».
Otros nombres republicanos ganan espacio. El secretario de Estado, Marco Rubio, de 55 años, mantuvo un perfil bajo durante las legislativas, aunque cualquier alto cargo del gobierno tendrá dificultades para desligarse de la guerra en Irán. El gobernador de Florida, Ron DeSantis, de 48 años, describió la derrota demócrata como «el equivalente político de la caída de un meteorito» y señaló que solo en su estado los republicanos lograron contenerlos. El senador por Texas Ted Cruz, de 55 años, también dejó abierta la puerta, aunque sus posibilidades pueden verse afectadas por las victorias demócratas en el Senado y la gobernación de su estado.
En el bando demócrata, el senador por Georgia Jon Ossoff, de aire juvenil, ha sido comparado con el expresidente Barack Obama. Las legislativas podrían servir como plataforma para estrellas emergentes del partido como él.
Foto: Evan Vucci.