Ana murió por eutanasia en España en 2023 y donó sus órganos. Un grupo de abogados cristianos quiere prohibir la donación de órganos en estos casos.
Ana murió por eutanasia el 27 de enero de 2023, a los 28 años, en un quirófano de España, y donó todos sus órganos. Según cuenta su familia, más de 20 personas se beneficiaron de esa donación. Ana había nacido con espina bífida, una malformación de la columna vertebral y la médula espinal, y tras varias intervenciones e infecciones llegó a la veintena con dolor neuropático intenso y serios problemas de movilidad.
Su padre, Salvador, y su madre, Puri, relatan que Ana pidió la eutanasia porque no quería morir con ese dolor. Los padres no intentaron impedirlo. Ana tenía hidrocefalia, una acumulación excesiva de líquido en el cerebro, y en 2022 obtuvo el visto bueno para acceder a la eutanasia. Antes de morir pasó las navidades con su familia y agradeció al equipo médico. Puri recuerda que Ana les pidió perdón porque les daría mucho trabajo.
Ahora, colectivos contrarios a la eutanasia sostienen que personas como Ana no deberían poder donar ningún tejido de su cuerpo. Abogados Cristianos, grupo que preside Polonia Castellanos, ha cuestionado la ética del sistema de donación de órganos. Lo hace después de que Yolanda Ramos, madre de Noelia Castillo, dijera en un video de TikTok que el equipo a cargo de la eutanasia de su hija la presionó para autorizar la donación de órganos. Noelia murió por eutanasia en Cataluña en marzo de 2024, a los 25 años.
Foto: Esperanza Escribano.