El fuerte movimiento telúrico tuvo epicentro en Chiapas y una profundidad superficial. No se reportan víctimas ni daños estructurales graves.
Ciudad de México. — La Tierra volvió a sacudir con fuerza el territorio mexicano en la mañana de este viernes 17 de julio. Un fuerte sismo de magnitud 7,4 se registró en el sur del país, encendiendo de inmediato las alarmas de los organismos de socorro y generando escenas de pánico y evacuaciones preventivas en múltiples localidades.
De acuerdo con el informe oficial del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), el movimiento telúrico ocurrió exactamente a las 9:48 a.m. (hora local). El epicentro se localizó en el océano Pacífico, a unos 135 kilómetros al suroeste de Ciudad Hidalgo, en el estado de Chiapas, y registró una profundidad muy superficial, estimada en menos de 30 kilómetros, factor que incrementó la intensidad con la que fue percibido por la población.
La onda sísmica atravesó las fronteras del sur de México, reportándose que el temblor se sintió con notable fuerza en países vecinos de Centroamérica como Guatemala y El Salvador. Minutos después del evento principal, a las 10:14 a.m., el Servicio Sismológico Nacional registró una réplica de magnitud 5,3 con epicentro en Puerto Madero (Chiapas), lo que obligó a los ciudadanos a mantenerse en zonas seguras y espacios abiertos.
Fallas en los sistemas de alerta
A través de las redes sociales, cientos de usuarios compartieron videos del fuerte bamboleo de estructuras y lámparas. No obstante, la jornada estuvo marcada por las quejas de la ciudadanía en plataformas digitales, donde se denunció que las aplicaciones móviles de alerta sísmica y los sistemas de notificación temprana en dispositivos inteligentes presentaron fallas o demoras críticas, limitando el margen de reacción oportuna.
A pesar de la gran magnitud del sismo y el susto generalizado, las autoridades de Protección Civil de México emitieron un parte de tranquilidad preliminar, confirmando que, por fortuna, no se han reportado pérdidas humanas ni daños de gravedad en la infraestructura de las zonas afectadas. Los comités de emergencia continúan realizando barridos de monitoreo para descartar afectaciones en zonas rurales dispersas.