En una histórica decisión de 6 votos contra 3, la Corte Suprema de los Estados Unidos declaró ilegal la Orden Ejecutiva 14.160 firmada por el presidente Donald
El andamiaje más agresivo de la política migratoria de la Administración de Donald Trump ha sufrido un colapso institucional definitivo. La Corte Suprema de los Estados Unidos falló este jueves de forma categórica en contra de las restricciones al derecho a la ciudadanía por nacimiento, ratificando la vigencia de una de las promesas fundamentales de la Constitución norteamericana e invalidando el decreto presidencial expedido el 20 de enero de 2025, el primer día del segundo mandato del líder republicano.
La decisión del máximo tribunal de justicia frena en seco una medida que amenazaba con empujar a un estatus de exclusión legal permanente a miles de niños nacidos en territorio estadounidense en el seno de hogares con estatus migratorio mixto.
La respuesta del presidente Trump no se hizo esperar, calificando la determinación jurídica como un golpe adverso y trasladando el pulso político de inmediato al Capitolio. “La Corte Suprema confirmó la ciudadanía por nacimiento, lo que es una lástima para nuestro país, pero podemos compensarlo fácilmente en el Congreso mediante una ley. El Congreso debería empezar HOY MISMO a trabajar para poner fin a la ciudadanía por nacimiento”, arremetió el mandatario, asegurando que dará su total respaldo a las propuestas legislativas en la materia.
La anatomía del fallo: El peso de la Enmienda 14
El bloque mayoritario de la Corte (6-3) determinó que el Ejecutivo carece de facultades unilaterales para reinterpretar la Cláusula de Ciudadanía. El dictamen se dividió técnicamente bajo dos tesis de ilegalidad:
Infracción Constitucional Directa: Cinco magistrados concluyeron que la orden ejecutiva violaba flagrantemente la Enmienda 14 de la Constitución, norma ratificada tras la Guerra Civil para asegurar los derechos civiles y que establece que cualquier persona nacida en suelo estadounidense es ciudadana por derecho propio.
La Vía del Voto Técnico: El magistrado conservador Brett Kavanaugh se sumó a la mayoría bajo un argumento estrictamente estatutario: determinó que la orden violaba la ley federal vigente y aclaró que, para implementar excepciones de tal calibre, es el Congreso el que debe legislar o enmendar las normas, recordando que el legislativo ha rechazado múltiples propuestas similares en los últimos 30 años.
En el texto principal de la sentencia, el presidente de la Corte Suprema, John Roberts, desestimó con dureza los argumentos jurídicos de la Casa Blanca, señalando que existían "escasas pruebas" para sustentar un viraje tan radical en el derecho estadounidense. “La ciudadanía, tanto entonces como ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Hoy mantenemos esa promesa”, sentenció Roberts.

La fractura conservadora y el portazo a la Casa Blanca
Por el contrario, el ala más dura de la disidencia estuvo liderada por el magistrado Clarence Thomas, acompañado por Samuel Alito y Neil Gorsuch. En su argumentación, Thomas pretendió acotar el espíritu histórico de la Enmienda 14, señalando que la norma fue diseñada con exclusividad para la población negra anteriormente esclavizada debido a que no debían lealtad a potencias extranjeras. "No se puede decir lo mismo de los hijos de visitantes extranjeros temporales", adujo Thomas para validar la tesis del Gobierno según la cual estos menores no están completamente "sujetos a la jurisdicción" de EE.UU.
Este dictamen representa un duro golpe al capital político de Donald Trump, quien se jugó su legado asistiendo personalmente a las audiencias de argumentos orales en el mes de abril —un hecho inédito para un presidente en ejercicio—. Asimismo, se consolida como la tercera derrota de gran magnitud para el Ejecutivo ante la Corte Suprema en el último trimestre, sumándose a la invalidez de sus aranceles generales decretada en febrero y al freno en el despido de la gobernadora de la Reserva Federal, Lisa Cook.
Las principales organizaciones de defensa de derechos civiles y migratorios del país, lideradas por la Unión Estadounidense de Libertades Civiles (ACLU) y la Asociación Estadounidense de Abogados de Inmigración (AILA), celebraron el veredicto como un triunfo contra las ideologías de exclusión. Con este fallo, queda blindado de forma permanente el acceso futuro de miles de menores a derechos asistenciales críticos, tales como el Seguro Social y los servicios de salud pública en los Estados Unidos.
ABC de la Noticia: ¿Qué implica el fin de la Orden 14.160?
¿Qué buscaba la orden de Trump?: Pretendía que las agencias federales dejaran de reconocer de forma automática la ciudadanía de los niños nacidos en EE.UU. cuyos padres carecieran de un estatus legal permanente.
¿Por qué fue bloqueada?: Porque la Corte dictaminó que la Enmienda 14 es taxativa: la pertenencia a la nación se basa en haber nacido en el territorio y bajo las leyes del país, no en una condición heredada o de ascendencia.
¿Qué pasa ahora?: El derecho se mantiene inalterado. Los bebés nacidos en Estados Unidos seguirán recibiendo pasaporte y plenos derechos de ciudadanía de manera automática, sin importar la situación migratoria particular de sus progenitores.