El gobierno de Abelardo De La Espriella restablecerá relaciones con Israel el 7 de agosto y retirará el apoyo a la denuncia por genocidio en Gaza.
BOGOTÁ / WASHINGTON — En un drástico viraje de la política exterior colombiana, el equipo de transición del presidente electo, Abelardo De La Espriella, anunció que el país retirará formalmente su apoyo a la denuncia internacional contra Israel por el presunto genocidio en Gaza. La decisión marca una ruptura absoluta con la doctrina diplomática de la administración saliente de Gustavo Petro y redefine la posición de Colombia en el tablero geopolítico global a partir del próximo 7 de agosto.
La determinación se consolidó tras una reunión de alto nivel celebrada en Washington entre el ministro designado de Relaciones Exteriores de Colombia, Omar Bula Escobar, y el canciller de Israel, Gideon Sa’ar. En el encuentro, ambos funcionarios acordaron una hoja de ruta estratégica para reconstruir los lazos bilaterales políticos y económicos de manera inmediata tan pronto De La Espriella asuma el poder.
Desmantelamiento de la postura ante la CIJ y la ONU
El cambio más inmediato ocurrirá en los tribunales internacionales. De acuerdo con el comunicado oficial del gobierno entrante, Colombia retirará de manera definitiva su intervención en el caso promovido por Sudáfrica contra Israel ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ), así como cualquier respaldo a denuncias similares en la Corte Penal Internacional.
El nuevo ejecutivo argumenta que el gobierno anterior rompió de manera unilateral una alianza histórica e ignoró deliberadamente el contexto del conflicto en Medio Oriente.
"La relación histórica que el Gobierno Petro rompió de manera unilateral volverá a fortalecerse. Colombia recuperará sus aliados, su palabra diplomática y su lugar como socio confiable en el mundo. Se ignoró por completo el hecho de que los terroristas de Hamás se infiltraron en Israel, mataron, ejecutaron, masacraron, violaron y secuestraron a ciudadanos israelíes, simplemente porque eran israelíes, en un intento de llevar a cabo un genocidio", reza la comunicación oficial.

Embajada en Jerusalén y libre visado: La nueva hoja de ruta
El acuerdo bilateral suscrito en Washington contempla acciones operativas de gran calado que transformarán la dinámica de movilidad y representación de ambas naciones a partir del 7 de agosto:
Intercambio de Embajadores: Se procederá al nombramiento y envío inmediato de jefes de misión diplomática en ambas capitales para normalizar los canales de comunicación.
Embajada en Jerusalén: Colombia avanzará decididamente en la apertura de su sede diplomática en Jerusalén, reconociéndola formalmente como la capital de Israel, un movimiento de alto impacto que contará con el acompañamiento técnico del Ministerio de Relaciones Exteriores israelí.
Eliminación de Visas: Se acordó la supresión recíproca del requisito de visado para fomentar el turismo, la inversión corporativa y el intercambio académico entre colombianos e israelíes.
Retorno a la ONU con "seriedad": La delegación colombiana ante las Naciones Unidas abandonará la retórica de confrontación activa y adoptará una postura alineada con sus socios tradicionales de Occidente.
Análisis de Acento: El costo de la alineación incondicional con Occidente
Para la mesa de análisis de nuestro medio, la decisión de Abelardo De La Espriella es el mensaje más nítido de su alineamiento geopolítico con Washington y los aliados occidentales. El traslado de la embajada a Jerusalén —un paso sumamente sensible que solo un puñado de países ha dado debido a las disputas territoriales e históricas en Medio Oriente— es una declaración de principios: el nuevo gobierno prefiere consolidar su estatus como el socio estratégico más confiable de Estados Unidos e Israel en la región, por encima del consenso mayoritario de las naciones del Sur Global.
Si bien esta medida reparará de inmediato los puentes rotos en materia de cooperación militar, inteligencia y transferencia tecnológica con Israel —sectores clave para el plan de seguridad interna de De La Espriella—, también expondrá a Colombia a fuertes críticas en foros multilaterales donde la causa palestina goza de amplio respaldo. Es una apuesta pragmática de "realpolitik" que busca reactivar la economía y blindar la seguridad del Estado, pero que profundizará la polarización ideológica interna sobre el papel que debe jugar Colombia ante las crisis humanitarias globales.
ABC de la Noticia: Las claves del giro diplomático
¿Qué pasará el 7 de agosto?: Colombia restablecerá de forma oficial y plena sus relaciones diplomáticas y comerciales con Israel.
¿Qué ocurrirá con la demanda ante la CIJ?: El gobierno entrante retirará formalmente su intervención en el caso por genocidio promovido por Sudáfrica.
¿Dónde estará la Embajada de Colombia?: Se iniciarán los trámites para abrir la sede diplomática en Jerusalén, reconociéndola como capital de Israel.
¿Qué pasará con las visas?: Se eliminará el requisito de visa de manera recíproca para los ciudadanos de ambos países.