IATA propone tres medidas para mejorar la capacidad de El Dorado: pistas paralelas, gestión del espacio aéreo y control de tránsito. Detalles del proyecto.
La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) identificó tres medidas prioritarias para mejorar la capacidad y la eficiencia operacional del aeropuerto internacional El Dorado de Bogotá, según informó Forbes Colombia. Las medidas se plantean mientras se analizan nuevas inversiones para ampliar la infraestructura del principal terminal aéreo del país. Las tres fueron identificadas por IATA junto con la Aeronáutica Civil, el Ministerio de Transporte y OPAIN como prioridades de corto plazo.
La primera medida busca aprovechar de forma más eficiente las dos pistas mediante aproximaciones paralelas independientes. La segunda propone optimizar las rutas, las secuencias de aproximación y la gestión de los flujos de aeronaves en el espacio aéreo, para reducir restricciones operacionales. La tercera apunta a fortalecer el control de tránsito aéreo (ATC), con mejoras en recursos, procedimientos y capacidades.
La asociación advierte que ampliar la infraestructura, por sí sola, no garantiza más capacidad efectiva, porque la operación depende de la coordinación entre pistas, espacio aéreo, control de tránsito, posiciones de estacionamiento, terminales y accesos. Por eso plantea que las mejoras operacionales avancen junto con las decisiones de expansión, bajo una misma hoja de ruta. También propone que la Aerocivil lidere las decisiones sobre capacidad y operación desde las primeras etapas de los proyectos, y ejecutar las ampliaciones por fases, según criterios técnicos y el comportamiento de la demanda.
Entre los planes en curso está El Dorado Max, un proyecto estimado en US$3.200 millones que busca elevar la capacidad del aeropuerto de 50 a 75 millones de pasajeros. La propuesta incluye mejoras en el espacio aéreo y en la infraestructura terrestre, como la modernización de los sistemas de aterrizaje por instrumentos (ILS), la reorganización de radioayudas VOR, intervenciones en las calles de rodaje y la ampliación de la plataforma hasta dos millones de metros cuadrados. IATA respalda las inversiones que mejoren la infraestructura, pero pide evaluar sus efectos sobre los costos de operación, las tarifas aeroportuarias y el precio de los tiquetes, y evitar cargos adicionales para los pasajeros en conexión. Según la asociación, una mayor capacidad no se traduce automáticamente en más pasajeros, conectividad o turismo, porque los costos también influyen en la competitividad. Por eso solicita que cualquier expansión incluya desde sus inicios información transparente sobre posibles cambios en tasas y cargos aeroportuarios.
«IATA respalda las inversiones que fortalezcan El Dorado y los demás aeropuertos del país, siempre que respondan a las necesidades operacionales, preserven la competitividad y no perjudiquen el acceso de los usuarios al transporte aéreo», afirmó Paula Bernal, representante de IATA en Colombia.
Foto: Narciso De la Hoz G. vía Forbes Colombia.