Gobierno quiere manejar 25 billones del ahorro pensional: borrador de decreto ordena giro masivo de las AFP a Colpensiones
El Ministerio de Trabajo publicó en la noche del 24 de febrero un borrador de decreto que ordena a los fondos privados de pensiones trasladar a Colpensiones más de 25 billones de pesos del ahorro individual de los afiliados que se acogieron a la “ventana de traslado” creada por el artículo 76 de la reforma pensional, hoy bajo estudio de la Corte Constitucional.
La iniciativa abre un pulso jurídico e institucional: mientras la Corte aún no define el futuro de la reforma, el Gobierno intenta, por la vía reglamentaria, mover a la caja de Colpensiones una suma que, según el propio texto de la ley, debería ahorrarse en un fondo especial administrado por el Banco de la República.
Según el texto conocido, el proyecto adiciona un nuevo capítulo al Decreto 1833 de 2016 y fija reglas para el giro inmediato y obligatorio de recursos desde las AFP hacia Colpensiones:
Traslado del 100 % del saldo: las AFP deberán girar a Colpensiones la totalidad del dinero acumulado en la cuenta individual de quienes se trasladaron al régimen público, incluyendo capital y rendimientos financieros.
Plazos cortos: el giro deberá hacerse en un término máximo de 15 días hábiles una vez entre en vigencia el decreto, o dentro del mes siguiente a la aceptación del traslado si este se produce después.
Justificación oficial: el Gobierno alega que Colpensiones asumió obligaciones pensionales sin haber recibido los activos correspondientes y que requiere esos recursos para respaldar desde ya las mesadas futuras.
En la práctica, los recursos dejarían de estar en cuentas individuales administradas por las AFP y pasarían a la contabilidad de Colpensiones como parte de su caja.
¿De dónde salen los 25 billones?
El monto estimado supera los 25 billones de pesos y corresponde a los saldos de ahorro individual de los trabajadores que se acogieron a la “ventana de oportunidad” abierta por el artículo 76 de la Ley 2381 de 2024, que permitió traslados extraordinarios del régimen de ahorro individual (RAIS) al régimen público.
Ese artículo fue uno de los pocos que la Corte dejó en pie cuando suspendió el resto de la reforma, precisamente para no afectar a quienes ya estaban en trámite de traslado entre regímenes y para proteger su seguridad jurídica.
El choque con el propio artículo 76
El punto delicado está en que el propio artículo 76, según ha recordado el presidente de Asofondos, establece que esos recursos deben ser ahorrados en un fondo que administrará el Banco de la República y trasladados solo cuando el afiliado llegue a la edad de pensión, no enviados de inmediato a Colpensiones.
El borrador de decreto, en cambio:
Anticipa el traslado de todo el ahorro a Colpensiones, sin esperar a que el afiliado se pensione.
Cambia el destino del dinero: en vez de ir al fondo de ahorro que administraría el Banco de la República, lo pondría directamente en la caja del seguro público.
Ahí está la tensión de fondo: el Gobierno presenta la medida como desarrollo reglamentario del artículo 76; los fondos privados sostienen que lo que hace el decreto es reinterpretar –e incluso contrariar– el mandato original, pensado para preservar el ahorro de largo plazo, no para convertirlo en flujo presupuestal inmediato.
Reforma suspendida, decreto en marcha
El movimiento ocurre en un escenario institucional inusual:
La reforma pensional (Ley 2381 de 2024) está parcialmente suspendida mientras la Corte Constitucional define su futuro.
Solo algunos artículos, entre ellos el 76, siguen vigentes, lo que ha permitido que continúen los traslados de miles de afiliados desde los fondos privados a Colpensiones hasta 2026.
En paralelo, el Gobierno impulsa otros decretos para repatriar inversiones de los fondos en el exterior, por montos que pueden superar los 100 billones de pesos, con el argumento de apoyar la financiación interna y la emergencia económica.
El nuevo borrador se suma a ese paquete normativo y refuerza la preocupación de los fondos y de algunos analistas: que las reglas del juego del sistema pensional se estén modificando mientras la Corte aún no ha cerrado el debate de fondo sobre la reforma.
¿Qué temen los fondos y los expertos?
Desde el gremio de las AFP se advierte que:
El ahorro que debía ser de largo plazo podría terminar convertido en gasto corriente si, una vez en Colpensiones, esos recursos se contabilizan como parte del presupuesto general.
Se rompe el puente con el fondo del Banco de la República, diseñado precisamente para aislar ese dinero de la presión política y garantizar que se ahorre con criterios técnicos.
Se envía una señal de inestabilidad regulatoria a los afiliados y a los mercados: las condiciones del sistema pensional cambian por decreto mientras la reforma está bajo revisión judicial.
Hay tres frentes abiertos:
Es previsible que el borrador reciba críticas y eventuales demandas, bajo el argumento de que desborda el alcance del artículo 76 y altera la arquitectura que el propio legislador definió (fondo de ahorro en el Banco de la República).
Trasladar más de 25 billones a Colpensiones puede aliviar la caja en el corto plazo, pero debilita el pilar de ahorro que se pensó para enfrentar el envejecimiento de la población y el costo futuro de las pensiones.
El decreto se tramita mientras la Corte aún no concluye su análisis sobre la reforma. La forma como el alto tribunal responda a este movimiento del Ejecutivo marcará el estándar de hasta dónde puede llegar un gobierno usando reglamentos mientras hay una ley en suspenso.