La Federación de Aseguradoras Colombianas (Fasecolda) hizo público su rechazo al decreto 0176 de 2026, que fija una tasa de impuesto al patrimonio de 0,5% para
La Federación de Aseguradoras Colombianas (Fasecolda) hizo público su rechazo al decreto 0176 de 2026, que fija una tasa de impuesto al patrimonio de 0,5% para todas las personas jurídicas y de hasta 1,6% para las empresas del sector financiero. Según el gremio, la medida desconoce las particularidades técnicas y operativas de la industria aseguradora.
El pronunciamiento se da en un contexto en el que el sector reportó una caída en el registro de utilidades durante 2025, lo que, a juicio de la entidad, agrava el efecto de una nueva carga tributaria . Para Fasecolda, el aseguramiento cumple un papel estructural en la economía al mitigar riesgos y reducir la carga fiscal asociada a emergencias y contingencias.
En el documento, el gremio sostiene que la fijación de un impuesto de esta naturaleza resulta antitécnica y regresiva, y que además se aparta de estándares internacionales en materia tributaria. Advierte que la medida puede convertirse en un desincentivo para la productividad, el empleo y la inversión en el país.
Fasecolda recordó que el sector ya contribuye con una sobretasa de 5% sobre el impuesto de renta y que, en el marco de una emergencia anterior, se planteó elevarla hasta 15%. A su juicio, la acumulación de estas cargas podría derivar en un escenario confiscatorio para algunas compañías.
El gremio también señaló que la tasa efectiva de tributación en seguros generales alcanza hasta 40%, cifra que, según la entidad, se ubica entre las más altas del mundo y supera los estándares de la Ocde.
Otro de los puntos cuestionados es la posibilidad de establecer tarifas diferenciadas por sectores económicos. Fasecolda advirtió que este tipo de esquemas puede generar arbitrariedades y afectar de manera desproporcionada a actividades que ya tienen una contribución relevante en términos fiscales y de cobertura de riesgos.
El debate sobre el impuesto al patrimonio se da en medio de la discusión más amplia sobre las fuentes de financiación del Estado y la sostenibilidad fiscal. En el caso del sector asegurador, el gremio plantea que cualquier ajuste tributario debe considerar la función sistémica que cumple la industria en la protección del patrimonio de hogares, empresas e infraestructura estratégica.
La discusión ahora pasa al terreno jurídico y político. Lo que está en juego no es solo una tasa, sino el equilibrio entre recaudo, estabilidad sectorial y señales de confianza para la inversión en un momento de desaceleración económica.