De $350 a $550 millones: por qué pensionarse hoy cuesta mucho más, según Asofondos

Por Redacción Acento

“Estamos encogiendo las pensiones sin decirlo”: la advertencia de Asofondos sobre decretos y salario mínimo

De $350 a $550 millones: por qué pensionarse hoy cuesta mucho más, según Asofondos

En Acento: conversaciones de valor, el director Cristian Verbel conversó con Andrés Velasco, presidente de Asofondos. La entrevista dejó una serie de advertencias técnicas sobre el sistema pensional colombiano: menor rentabilidad del ahorro, pensiones más costosas de financiar y un riesgo fiscal creciente que, según el gremio, se está subestimando.

Por Redacción Acento

Colombia discute su futuro pensional en medio de cifras históricas y decisiones silenciosas. Hoy el sistema administra más de $525 billones de pesos en ahorro pensional y cerca de $26 billones en cesantías, pertenecientes a casi 20 millones de afiliados. Sin embargo, como quedó claro en Acento: conversaciones de valor, ese volumen de ahorro convive con un entorno de incertidumbre jurídica, presión demográfica y cambios regulatorios que pueden traducirse en pensiones más bajas.

“El problema no es falta de ahorro, es falta de confianza”

Uno de los ejes centrales de la conversación fue el borrador de decreto del Ministerio de Hacienda que busca reducir la inversión internacional de los fondos de pensiones y repatriar parte de esos recursos hacia proyectos locales. Para Velasco, el diagnóstico oficial es equivocado.

“La inversión no está baja porque falte ahorro. El problema es la confianza y el exceso de gasto público. El Gobierno está pagando tasas cercanas al 12 % por su deuda, mientras la inversión privada productiva rinde entre 7 % y 9 %. Así es imposible que el ahorro se vaya a inversión”, señaló.

El presidente de Asofondos fue más allá y puso cifras sobre la mesa para ilustrar el impacto de limitar la diversificación:

“Cien pesos invertidos solo en Colombia desde 2011 hoy serían 120 o 130 pesos. Esos mismos cien pesos, diversificados en el exterior, hoy serían cerca de 330”.

A su juicio, obligar a concentrar el ahorro en el mercado local implica menor rentabilidad y, en consecuencia, pensiones futuras más bajas, un riesgo que también ha sido advertido por la Contraloría General de la República.

Reforma pensional: aprobada, pero suspendida

La entrevista también abordó el limbo jurídico de la reforma pensional. Aunque fue aprobada por el Congreso, su entrada en vigencia está suspendida por la Corte Constitucional, tras un fallo empatado que hoy depende de un conjuez. Mientras no haya decisión definitiva, el sistema sigue operando bajo la Ley 100.

Velasco describió tres escenarios posibles: que la reforma se caiga, que se mantenga o que la Corte tarde en decidir. Para él, este último es el más costoso.

“El peor escenario es la incertidumbre. La gente no sabe a qué atenerse, pospone decisiones y el país sigue envejeciendo sin reglas claras”, advirtió.

El salario mínimo y el decreto que encarece las pensiones

Uno de los momentos más técnicos —y menos visibles en el debate público— fue el análisis del aumento del salario mínimo del 23 % y del Decreto 1485 del 31 de diciembre de 2025, que modificó la forma en que se cubren los incrementos por encima de la inflación.

“Antes, para financiar una pensión mínima se necesitaban alrededor de 350 millones de pesos. Hoy se necesitan cerca de 450 millones, y con los cambios recientes podría llegar a 550 millones”, explicó Velasco.

Según el presidente de Asofondos, el decreto trasladó parte del costo de los aumentos discrecionales del salario mínimo desde la Nación hacia el ahorro individual, un cambio que calificó como silencioso pero de alto impacto.

“Estamos encogiendo las pensiones sin decirlo. La gente ahorró bajo unas reglas y ahora necesita mucho más capital para la misma pensión”, afirmó.

Este efecto, agregó, también está encareciendo el seguro previsional que cubre invalidez y muerte, al punto de poner en riesgo su sostenibilidad.

Demografía: el reloj que no se detiene

Más allá de decretos y reformas, Velasco insistió en un factor estructural: la demografía. Colombia registra una caída acelerada de la natalidad y una mayor esperanza de vida, lo que reduce el número de cotizantes por pensionado.

“Hoy necesitamos casi siete personas cotizando para pagar una pensión mínima en el régimen público. En 15 años serán cuatro y en 30 años, dos”, alertó.

En ese contexto, sostuvo que los sistemas de reparto se vuelven inviables y que el ahorro individual, bien protegido y rentable, es el principal amortiguador frente al envejecimiento poblacional.

Un debate que trasciende la coyuntura

La conversación en Acento cerró con una advertencia de largo plazo. Las decisiones que hoy se toman —o se aplazan— sobre inversión del ahorro, salario mínimo y reglas del sistema no tendrán efectos inmediatos, pero sí consecuencias profundas en las próximas décadas.

“La alternativa al ahorro individual es pagar más impuestos en el futuro”, concluyó Velasco.

Para Acento, poner estos datos y citas sobre la mesa no es tomar partido, sino formar criterio en un debate que definirá la seguridad económica de millones de colombianos.