Banco de la República eleva la tasa de interés al 12% y desafía al Gobierno saliente

Por Redacción Acento

En una decisión mayoritaria y dividida (4-2-1), la Junta Directiva del Banco de la República elevó la tasa de interés al 12% para frenar la inflación básica, qu

Banco de la República eleva la tasa de interés al 12% y desafía al Gobierno saliente

BOGOTÁ — El debate sobre el rumbo de la política monetaria en Colombia ha alcanzado su punto más álgido en plena transición de poder. La Junta Directiva del Banco de la República determinó aplicar un incremento de 75 puntos básicos (pbs) a su tasa de interés de intervención, fijándola en un 12% anual. La medida profundiza la brecha entre el ala técnica del banco central y el Gobierno saliente, dejando un escenario de fuerte rigidez financiera que heredará de forma inmediata la administración del presidente electo, Abelardo de la Espriella.

La votación del Emisor evidenció tres posturas claras: cuatro directores respaldaron el aumento a 12%, dos ministros/directores (alineados con el Ejecutivo) votaron por una reducción de 50 pbs, y un miembro propuso mantenerla inalterada.

La tesis de Leonardo Villar: Mirada de largo plazo e "impactos rezagados"

Ante las críticas por el endurecimiento del crédito, el gerente general del Banco de la República, Leonardo Villar, defendió con firmeza la decisión técnica y aclaró que el banco central no está buscando un golpe de efecto inmediato. Villar explicó que la política monetaria tiene una transmisión lenta en la economía real y que los ajustes realizados en este primer semestre de 2026 no impedirán que la inflación siga mostrando resistencia en el corto plazo.

“La política monetaria tiene impactos rezagados sobre el comportamiento de la inflación (...). No estamos buscando un propósito de corto plazo, lo que se busca es un proceso de ajuste que viene con un poco de tardanza, pero en el que es fundamental que cambie el rumbo de la inflación que viene ascendiendo en el periodo reciente”, señaló Villar.

El jefe del Emisor precisó que los verdaderos frutos de esta restricción monetaria se consolidarán en 2027 y especialmente en 2028. El objetivo estratégico es que para 2027 el indicador retorne formalmente al rango meta, situándose en el 3% o dentro de la banda de tolerancia de un punto porcentual (arriba o abajo).

El duro reproche del Gobierno: "Es una decisión equivocada"

En la otra orilla del espectro macroeconómico, el ministro de Hacienda, Germán Ávila, arremetió contra la mayoría de la Junta Directiva y calificó el incremento como un freno innecesario para la reactivación productiva. Ávila reveló que la contrapropuesta formal del Gobierno en la mesa fue bajar las tasas en 50 puntos básicos, argumentando que la economía ya cuenta con variables favorables que ameritaban un estímulo expansivo.

"Creemos que esta nueva decisión equivocada del grupo mayoritario va a tener nuevamente impactos negativos en cuanto a la capacidad de la economía para profundizar los niveles de crecimiento y desarrollo", sentenció el jefe de las finanzas públicas, advirtiendo que la rigidez crediticia castigará el consumo interno en un momento donde el PIB del primer trimestre (2,2%) daba señales de despegue frente al cierre de 2025 (2,0%).



Los factores detrás del endurecimiento monetario

El Banco de la República argumentó que el panorama obligaba a actuar con cautela debido a la confluencia de variables internas y choques externos:

  1. Desalineación de precios: La inflación total (5,8%) y la subyacente (6,0%) siguen marchando lejos del objetivo del 3%.

  2. Volatilidad de expectativas: Las encuestas a expertos y los indicadores del mercado de deuda pública mostraron incrementos a todos los plazos hasta mayo.

  3. Incertidumbre global: El recrudecimiento de las tensiones bélicas en Medio Oriente continúa encareciendo de forma estructural los fletes, fertilizantes y los precios internacionales de los combustibles.

Con las cartas jugadas, la posta pasa ahora al equipo económico entrante del presidente electo Abelardo de la Espriella y su programa 'Arca de Noé', quienes deberán diseñar una política fiscal robusta que logre convivir con un costo del dinero anclado en el 12% durante el arranque de su mandato.

ABC de la Noticia: Impacto en el bolsillo