En plena atención de la emergencia provocada por las inundaciones en Córdoba, se confirmó la renuncia Juan Acevedo Rocha, gerente de la Central Hidroeléctrica
En plena atención de la emergencia provocada por las inundaciones en Córdoba, se confirmó la renuncia Juan Acevedo Rocha, gerente de la Central Hidroeléctrica URRÁ I, una de las infraestructuras clave para el manejo hidráulico del río Sinú. La salida se produce días después de que el presidente Gustavo Petro solicitara públicamente su retiro, en medio de cuestionamientos del Gobierno a la operación del embalse durante el evento climático extremo que afecta a la región.
La dimisión ocurre mientras el departamento enfrenta una de las crecientes más severas registradas en temporada seca. Desde comienzos de febrero, los aportes al embalse de Urrá superaron ampliamente los promedios históricos, con caudales que alcanzaron picos cercanos a los 2.600 metros cúbicos por segundo y varios días consecutivos por encima del umbral máximo permitido para el río Sinú. El comportamiento hidrológico obligó a activar los protocolos de emergencia y a ejecutar vertimientos controlados previstos en el diseño de la central.
La salida del directivo se da en un contexto de alta tensión institucional. El Gobierno nacional trasladó el Consejo de Ministros a Montería para abordar la crisis por las inundaciones, al tiempo que el presidente solicitó a la Corte Constitucional levantar la suspensión de la emergencia económica decretada para atender la ola invernal. En paralelo, desde el Ejecutivo se emitieron mensajes críticos sobre el papel de la hidroeléctrica en la situación, lo que abrió un debate público sobre responsabilidades y manejo técnico del embalse.
Fuentes del sector energético han señalado que la operación de Urrá durante la emergencia se ajustó a las curvas guía y a las obligaciones ambientales establecidas en su licencia, y que el incremento del nivel del embalse respondió a un evento hidrometeorológico atípico para febrero, tradicionalmente considerado un mes seco. La central, además de generar energía, cumple una función multipropósito de regulación del caudal del Sinú y mitigación de crecientes, lo que la convierte en un actor central dentro del sistema de gestión del riesgo en la región.
La renuncia del gerente plantea interrogantes sobre la coordinación entre el Gobierno nacional y los operadores técnicos de infraestructuras críticas en medio de emergencias climáticas. También ocurre cuando aún se consolidan los censos de población afectada y se evalúan los daños en zonas rurales y urbanas de Córdoba, donde miles de personas han resultado impactadas por las inundaciones.
Mientras se define quién asumirá la dirección de Urrá en este momento crítico, la atención sigue centrada en la evolución de la emergencia, en las decisiones que adopte el Ejecutivo para atenderla y en el análisis que adelantan las autoridades judiciales y de control sobre las actuaciones institucionales durante uno de los episodios invernales más severos registrados recientemente en el Caribe colombiano.