Iván Cepeda toma distancia, pero sin victoria asegurada

Por Redacción Acento

La encuesta de Invamer muestra reacomodos clave en la carrera presidencial en Colombia. El mapa electoral colombiano empieza a mover sus placas internas. Entre

Iván Cepeda toma distancia, pero sin victoria asegurada

La encuesta de Invamer muestra reacomodos clave en la carrera presidencial en Colombia.

El mapa electoral colombiano empieza a mover sus placas internas. Entre candidaturas que se consolidan, aspiraciones que se desinflan y un electorado cada vez más preocupado por el orden público, la fotografía del momento revela un país que observa con cautela el horizonte presidencial.

A seis meses de la elección, el comportamiento del votante todavía se encuentra en fase exploratoria. No hay definiciones irreversibles, pero sí señales que permiten anticipar cuáles fuerzas podrían entrar fortalecidas en la etapa decisiva y cuáles enfrentarán mayores obstáculos para mantenerse competitivas.

En ese contexto, la última encuesta de intención de voto elaborada por Invamer ofrece una mirada estructurada sobre las dinámicas que empiezan a moldear la contienda. Su diseño cumple las exigencias de la nueva ley de encuestas, lo que le otorga sustento técnico y validez comparativa.

Acento consultó a la analista política Patricia Muñoz, directora de la Especialización en Opinión Pública y Mercadeo Político de la Universidad Javeriana, para descifrar los resultados de la encuesta que, tan pronto fue publicada, generó un cambio en la dinámica los partidos políticos que todavía no definen su candidato.

¿TRIUNFO GARANTIZADO?

Los resultados sitúan a Iván Cepeda como la figura con mayor respaldo, alcanzando 31,9%. Según la experta, su candidatura emerge fortalecida, pero todavía lejos de un triunfo garantizado. El panorama continúa abierto y los reacomodos seguirán marcando el ritmo político.

Abelardo de la Espriella aparece con 18,2% y Sergio Fajardo con 8,5%, cifras distantes del líder. Sin embargo, Muñoz advierte que la etapa previa a campaña suele incentivar alianzas, declinaciones y acuerdos entre sectores intermedios, lo que podría modificar la distribución actual.

El estudio también evidencia que un número considerable de precandidatos registra menos de 2% en intención de voto. “Este comportamiento anticipa decisiones inminentes sobre continuidad, reduciendo el menú de opciones y redefiniendo los flujos de apoyos potenciales”, explica la académica.

SE ORGANIZA EL TABLERO

La medición de Invamer muestra un tablero organizado en tres ejes. Cepeda se consolida en la izquierda, ampliando su conexión con sectores moderados. De la Espriella se afirma en la derecha, aunque enfrenta resistencias internas que pueden limitar su capacidad de construir alianzas amplias.

Fajardo reaparece como opción atractiva para sectores que rechazan la polarización. Su trayectoria, experiencia y reconocimiento lo convierten en un referente del centro que conserva capacidad competitiva, especialmente entre quienes buscan alternativas menos confrontacionales.

Según Muñoz, el electorado centrista será determinante en el desenlace electoral. Este grupo, que no se identifica con extremos, muestra predisposición a privilegiar propuestas técnicas y figuras con experiencia, lo que podría influir decisivamente en un eventual balotaje.

Por su parte, el Centro Democrático enfrenta un desafío estratégico, con precandidatos situados alrededor del 1%. La analista afirma que el expresidente Álvaro Uribe ha asumido un rol de articulador, buscando cohesionar sectores desde el centro hacia la derecha para evitar la dispersión del voto.

SEGUNDA VUELTA: VENTAJA AJUSTADA

Los escenarios de segunda vuelta planteados por Invamer muestran competencia abierta. Iván Cepeda obtendría 48,9% frente a 46,4% de Sergio Fajardo, un empate técnico que confirma que el liderazgo inicial no se traduce automáticamente en una ventaja irreversible.

En una eventual confrontación entre Sergio Fajardo y Abelardo de la Espriella, el primero alcanza 51,7%, mientras el segundo llega a 38,9%. “Esto demuestra que la derecha enfrenta dificultades para captar apoyos más allá de su electorado tradicional y altamente ideologizado”.

POLITICA-ENCUESTA 4La repetición del mismo resultado en otro escenario refuerza la lectura de que Fajardo podría crecer hacia el centro, mientras De la Espriella encuentra límites marcados para conectar con votantes independientes que rechazan opciones polarizantes dentro del espectro electoral.

EL ORDEN PÚBLICO, EJE DEL DEBATE

Los ciudadanos identifican el orden público como el principal problema del país, con 35,3%. Le siguen el desempleo con 19% y la corrupción con 11%. Para la analista, esta jerarquía condiciona la campaña y obligará a los aspirantes a privilegiar propuestas de seguridad.

Según su lectura, el candidato que logre transmitir solvencia, credibilidad y capacidad para enfrentar la violencia tendrá ventaja creciente. La inseguridad se comporta como un factor decisivo en momentos de incertidumbre, influyendo directamente en la intención de voto futura.

APROBACIÓN PRESIDENCIAL 

Los niveles de aprobación del presidente Gustavo Petro se mantienen relativamente estables: alrededor de 37% de apoyo y 56% de desaprobación. La encuesta muestra movimientos leves, insuficientes para alterar de manera significativa el clima electoral o las preferencias actuales.

Esto implica que las variaciones en intención de voto no obedecen principalmente a cambios en la imagen del Gobierno, sino a características propias de cada aspirante. La analista destaca que la competencia opera prácticamente sin arrastres presidenciales fuertes.

Las Fuerzas Militares encabezan los niveles de favorabilidad institucional, seguidas por la Iglesia Católica. La Registraduría ocupa el tercer lugar con cerca del 68%, un dato que la analista considera crucial por su rol en la organización electoral y la legitimidad del proceso.

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