Iván Cepeda Castro llega a la contienda presidencial de 2026 como la carta del Pacto Histórico para suceder a Gustavo Petro. Su aspiración sintetiza más de una
El candidato presidencial en 2026 ha enfocado su labor legislativa en la paz total, la defensa de las víctimas y el control a la Fuerza Pública.
Iván Cepeda Castro llega a la contienda presidencial de 2026 como la carta del Pacto Histórico para suceder a Gustavo Petro. Su aspiración sintetiza más de una década de trabajo legislativo centrado en la paz negociada, la defensa de las víctimas del conflicto y el control político a la Fuerza Pública. Desde su llegada al Congreso en 2010, primero como representante a la Cámara y luego como senador, Cepeda ha construido un perfil parlamentario marcado por la coherencia ideológica, pero también por controversias.
En el Capitolio, su agenda ha girado alrededor de la implementación y ampliación de los procesos de paz. Fue facilitador en los diálogos entre el gobierno de Juan Manuel Santos y las Farc, y más tarde en los acercamientos con el ELN. Ya como senador del Pacto Histórico e integrante de la Comisión Segunda, copresidió la Comisión de Paz y participó activamente en la arquitectura legislativa que dio soporte a la llamada “paz total” del actual gobierno.
Entre los proyectos que ha promovido se destaca la reforma a la Ley de Orden Público para habilitar negociaciones simultáneas con distintos actores armados y permitir la creación de “regiones de paz”. La iniciativa buscó ampliar las herramientas jurídicas del Ejecutivo para pactar ceses al fuego y sometimientos colectivos. También respaldó el diseño del servicio social para la paz, una figura orientada a ofrecer alternativas al servicio militar obligatorio mediante tareas comunitarias en territorios afectados por la violencia.
Cepeda ha impulsado, además, reformas relacionadas con la actuación de la Fuerza Pública. Participó en proyectos para regular el uso de la fuerza en manifestaciones públicas, en respuesta a los abusos denunciados durante el paro nacional de 2021. En ese contexto lideró una moción de censura contra el entonces ministro de Defensa, Diego Molano, argumentando responsabilidades políticas por violaciones a los derechos humanos. Antes, intervino en la moción contra el ministro Carlos Holmes Trujillo por la presencia de tropas estadounidenses en el país.
Otro frente clave ha sido la justicia transicional. Como defensor de las víctimas de crímenes de Estado, ha promovido iniciativas para fortalecer la reparación integral, la restitución de tierras y la protección de líderes sociales. Desde su curul ha sido un férreo respaldo de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP) y de los mecanismos derivados del acuerdo con las Farc, insistiendo en que la verdad judicial es un pilar para la no repetición.
No obstante, su trayectoria también ha estado marcada por decisiones polémicas. En el caso del exguerrillero Jesús Santrich, Cepeda defendió la tesis del “entrampamiento” y cuestionó a la Fiscalía de entonces, posición que generó fuertes críticas tras el rearme de Santrich.
Asimismo, en política exterior, ha sido crítico frente a Israel por la situación en Palestina, mientras que frente a Venezuela ha respaldado la postura del presidente Petro de exigir garantías electorales sin asumir un discurso frontal contra el régimen del vecino país, lo que para sus detractores refleja selectividad en la defensa de derechos humanos.
Perfil político y trayectoria
Iván Cepeda nació en Bogotá en 1962, en una familia profundamente ligada a la izquierda colombiana. Es hijo de Manuel Cepeda Vargas, senador de la Unión Patriótica asesinado en 1994 por agentes estatales en connivencia con paramilitares. El crimen, reconocido por el Estado y condenado por la Corte Interamericana de Derechos Humanos, marcó de manera definitiva su vida pública.
Tras estudiar filosofía en Bulgaria y especializarse en derecho internacional humanitario en Francia, regresó a Colombia y ejerció como profesor universitario. El asesinato de su padre lo llevó a fundar la Fundación Manuel Cepeda Vargas y a dedicarse a la defensa de víctimas de crímenes de Estado. En 2000 se exilió en Francia por amenazas, y a su regreso lideró el Movimiento de Víctimas de Crímenes de Estado (Movice), plataforma desde la cual ganó visibilidad nacional.
Su salto electoral se dio en 2010 con el Polo Democrático, cuando fue elegido representante a la Cámara por Bogotá con una de las votaciones más altas de su partido. En 2014 dio el paso al Senado y desde entonces ha mantenido su escaño, primero por el Polo y luego por el Pacto Histórico, coalición de izquierda que en 2022 lo llevó nuevamente al Congreso en lista cerrada.
Hoy, como candidato presidencial del Pacto Histórico tras imponerse en la consulta interna de 2025, Cepeda enfrenta el reto de ampliar su base más allá del electorado progresista. La campaña de 2026 pondrá a prueba si su trayectoria legislativa y su identidad como defensor de víctimas logran traducirse en una mayoría nacional.