“Le pongo el tubo para que exporte gas y el gas que queman en Venezuela se use y llegue acá. Se desplomarían los precios y se acaba el monopolio”, dijo el manda
El presidente Gustavo Petro afirmó en Consejo de Ministros que le planteó al expresidente de Estados Unidos, Donald Trump, la posibilidad de habilitar la exportación de gas desde Venezuela hacia Colombia.
“Le pongo el tubo para que exporte gas y el gas que queman en Venezuela se use y llegue acá. Se desplomarían los precios y se acaba el monopolio”, dijo el mandatario, en una intervención en la que también hizo referencia directa al grupo empresarial de Luis Carlos Sarmiento Angulo.
La declaración no es menor. Llega en un momento en el que Colombia enfrenta proyecciones de déficit estructural de gas para 2026 y 2027, caída en la producción nacional y creciente dependencia de importaciones.
Las cifras del sector
El más reciente informe de Andesco advierte que, de mantenerse la trayectoria actual, el país podría enfrentar en 2026 un déficit de abastecimiento cercano al 39 %, con riesgo de escalar por encima del 50 % en 2027.
En paralelo:
La producción nacional de gas ha registrado caídas de doble dígito en 2025.
Las reservas probadas han disminuido de forma sostenida en la última década.
La exploración se ha reducido frente a años anteriores.
Colombia ya importa gas a través de infraestructura de regasificación en la Costa Caribe.
Es en ese escenario donde el Presidente plantea que una mayor oferta desde Venezuela podría reducir precios y “romper posiciones dominantes” en el mercado interno.
¿Puede el gas venezolano bajar los precios?
La tesis presidencial es directa: si aumenta la oferta, el precio cae. Sin embargo, el mercado de gas no depende únicamente del valor del energético en origen.
El precio final en Colombia incluye:
Producción o costo de importación.
Transporte interno.
Regasificación (cuando es importado).
Contratos de firmeza.
Riesgos logísticos y regulatorios.
Además, importar desde Venezuela implicaría depender de factores que Colombia no controla: sanciones internacionales, estabilidad contractual, estado del gasoducto binacional y condiciones políticas del país vecino.
Seguridad energética vs. competencia regional
Por un lado, el Gobierno plantea competencia regional para disciplinar precios y romper lo que considera concentración en el mercado.
Por otro, el sector energético advierte que sustituir producción nacional por dependencia externa puede aumentar el riesgo geopolítico y debilitar la seguridad energética.
Colombia fue autosuficiente en gas durante más de cuatro décadas. Hoy discute cómo cubrir su déficit con importaciones.
Lo que hay de fondo
Más allá de la confrontación verbal y del señalamiento empresarial, la intervención presidencial revela un giro estratégico: el país pasó de debatir cómo expandir su exploración interna a considerar abiertamente importar gas desde un país vecino para corregir su déficit.
La pregunta central ya no es únicamente si Venezuela puede vender gas a Colombia.
La pregunta es si Colombia quiere resolver su crisis energética fortaleciendo su producción propia o consolidando una dependencia externa para equilibrar su mercado.
Ese es el debate que queda abierto tras la frase presidencial.