El sistema pensional vuelve al centro del debate en medio de la discusión de un decreto que limitaría la inversión internacional de los fondos privados y mientr
Explica que hoy se requieren 7,8 cotizantes para pagar una pensión mínima en el régimen público; ya hay déficit y en 25 años podrían ser solo dos cotizantes por pensionado.
El sistema pensional vuelve al centro del debate en medio de la discusión de un decreto que limitaría la inversión internacional de los fondos privados y mientras la Corte Constitucional define el futuro de la reforma aprobada en 2024. Andrés Velasco, presidente de Asofondos, advierte que las decisiones que se tomen hoy marcarán el “tercer tiempo” de la vida de millones de colombianos.
“La vida tiene tres tiempos: el primero, cuando dependemos de nuestros padres; el segundo, cuando dependemos de nosotros mismos; y el tercero, que hoy es el más largo porque vivimos más años. Ese tercer tiempo necesita ahorro”, explica.
¿Está equivocado el diagnóstico del Gobierno?
Velasco cuestiona la premisa oficial de que la inversión es baja porque el ahorro es escaso. “Los datos del Dane muestran que no hay escasez de ahorro. Las empresas están generando ahorro neto y los fondos de pensiones dejaron el año pasado cerca de 11 billones de pesos disponibles para inversión”, sostiene.
A su juicio, el freno está en otros factores: altas tasas de interés por el endeudamiento del Gobierno, incertidumbre tributaria y desincentivos en sectores como hidrocarburos e infraestructura. “Si el Estado paga 12% o 13% por endeudarse, un empresario necesita retornos aún mayores para arriesgarse. Eso desplaza la inversión productiva”.
Frente al decreto que limitaría la diversificación internacional, Velasco insiste en que reducir la posibilidad de invertir afuera afectaría directamente el ahorro pensional. “Diversificar es no poner todos los huevos en la misma canasta. Si se limita esa posibilidad, el capital crece menos y eso significa menos pensionados y mesadas más bajas”.
La Contraloría ha advertido que una reducción del 30% en inversión internacional podría traducirse en una caída similar en las mesadas. Para Velasco, la alerta es técnica y válida. “Si el ahorro tiene menor rentabilidad, el saldo futuro será menor, tanto para el componente individual como para la parte que financiaría el Estado. Y los pasivos de la Nación son pasivos de todos”.
El limbo de la reforma
Sobre la reforma pensional en revisión constitucional, Velasco advierte que la incertidumbre es el peor escenario. “Llevamos año y medio sin claridad sobre qué sistema regirá. Eso afecta decisiones individuales y genera nerviosismo en los mercados”.
Si la Corte la tumba, seguiría vigente la Ley 100. “El 95% de los colombianos estaría mejor en el régimen de ahorro individual, porque solo el 25% logra pensionarse y quien no cumple semanas al menos recupera sus aportes con rentabilidad”, afirma.
Si se mantiene, advierte que el pasivo pensional podría pasar de 100% a 160% del PIB. “Eso implicará mayores impuestos futuros”.
El reto demográfico
Velasco es enfático en que el problema de fondo es demográfico. Hoy se requieren 7,8 cotizantes para pagar una pensión mínima en el régimen público; ya hay déficit y en 25 años podrían ser solo dos cotizantes por pensionado.
“El sistema de reparto no es sostenible. La única solución es fomentar el ahorro. Si no ahorramos hoy, serán nuestros hijos quienes paguen vía impuestos pensiones cada vez más costosas”, señala.
También advierte que el decreto 1485, que modificó el esquema de cobertura del salario mínimo, encarece las pensiones. “Ahora se necesitará hasta 30% más ahorro para obtener una pensión mínima. Eso reduce el número de pensionados y puede desfinanciar el seguro previsional que protege ante invalidez o muerte”.
Decisiones impopulares
De cara al próximo gobierno y Congreso, Velasco sostiene que se requieren decisiones estructurales: aumentar la edad de jubilación, revisar semanas y fortalecer el ahorro privado.
“Son medidas impopulares, pero necesarias. El sistema pensional es el corazón de la inversión de largo plazo y del futuro de los colombianos. O ahorramos más hoy o pagaremos más impuestos mañana”.
El mensaje final es directo: “El único camino sostenible es el ahorro. Ahorren como puedan, pero ahorren. Ese es el verdadero amortiguador del sistema y la garantía de una vejez digna”.