“Vuelvan como perros perseguidos”: Petro a la diáspora colombiana

Por Redacción Acento

En un acto público realizado en Bogotá, el presidente Gustavo Petro pidió a los colombianos que residen en Estados Unidos, Chile y Argentina que regresen al paí

“Vuelvan como perros perseguidos”: Petro a la diáspora colombiana

En un acto público realizado en Bogotá, el presidente Gustavo Petro pidió a los colombianos que residen en Estados Unidos, Chile y Argentina que regresen al país. El llamado se produjo días después de una conversación telefónica con el presidente estadounidense Donald Trump y a una semana de una reunión bilateral entre delegaciones de ambos gobiernos.

Durante su intervención, Petro afirmó que muchos colombianos en esos países enfrentan condiciones laborales precarias y situaciones de vulnerabilidad, e insistió en que Colombia ofrece hoy mejores condiciones económicas y sociales para su retorno. El presidente utilizó una expresión que generó amplio debate público al referirse a los migrantes como personas “perseguidas por las calles”, en alusión a su situación en el exterior.

Un mensaje en un momento sensible

El pronunciamiento se da en un contexto diplomático particularmente delicado. La relación entre Colombia y Estados Unidos atraviesa una fase de ajustes, marcada por diferencias en materia migratoria, seguridad y política exterior. La reciente llamada entre Petro y Trump, confirmada por fuentes oficiales, abordó precisamente estos temas, en un escenario de endurecimiento del discurso migratorio en Estados Unidos.

La reunión bilateral prevista para la próxima semana buscará revisar la agenda común en asuntos como cooperación en seguridad, lucha contra economías ilegales y manejo de flujos migratorios. En ese marco, las declaraciones del presidente colombiano adquieren una dimensión adicional, al producirse cuando la migración es uno de los puntos más sensibles de la relación.

Según estimaciones oficiales, cerca de cinco millones de colombianos viven fuera del país, una parte significativa de ellos en Estados Unidos. Se trata de una población diversa, integrada por trabajadores formales e informales, estudiantes y profesionales, que mantiene vínculos económicos y familiares con Colombia a través de remesas y redes sociales y productivas.

El Gobierno no ha presentado, hasta ahora, un plan específico de retorno masivo ni una política pública integral dirigida a la reintegración laboral de quienes decidan volver al país. Las declaraciones del presidente se produjeron sin anuncios complementarios sobre incentivos económicos, programas de empleo o mecanismos institucionales para facilitar ese proceso.

Las palabras de Petro han generado interpretaciones diversas. Algunos sectores consideran que el mensaje busca alertar sobre las condiciones que enfrentan los migrantes en ciertos países y promover el retorno. Otros advierten que el tono del llamado puede tensar aún más la relación con comunidades colombianas en el exterior, en un momento en el que la diplomacia bilateral requiere cautela.

Desde el punto de vista institucional, el episodio vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la política migratoria colombiana y el papel del Estado frente a su diáspora, así como la necesidad de articular ese tema con la agenda internacional del país.

El llamado presidencial ocurre mientras Colombia enfrenta desafíos internos en materia económica y social y, al mismo tiempo, redefine su relación con su principal socio estratégico. Más allá de la polémica por el lenguaje utilizado, el episodio deja planteada una discusión de fondo: cómo abordar la migración colombiana desde una perspectiva de Estado y cómo integrar ese fenómeno a la política exterior y al desarrollo económico del país.

La reunión bilateral de la próxima semana será una primera prueba para medir si el tema migratorio se traduce en acuerdos concretos o permanece, por ahora, en el terreno del discurso.