El ajuste de la UPC no tapa el hueco del sistema de salud

Por Redacción Acento

Gremios y pacientes advierten que el aumento aprobado profundiza el déficit y afecta la atención. El aumento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026

El ajuste de la UPC no tapa el hueco del sistema de salud

Gremios y pacientes advierten que el aumento aprobado profundiza el déficit y afecta la atención.

El aumento de la Unidad de Pago por Capitación (UPC) para 2026 abrió un nuevo frente de tensión en el sistema de salud. Gremios, hospitales y pacientes coinciden en que el ajuste anunciado por el Gobierno es insuficiente y profundiza desequilibrios financieros estructurales ya evidentes.

El Gobierno definió un incremento del 9,03% para el régimen contributivo y del 16,49% para el subsidiado. Aunque la medida busca reducir brechas entre ambos esquemas, expertos advierten que el ajuste no cubre el crecimiento real de los costos.

Pacientes Colombia, que agrupa a más de 200 organizaciones, calificó la decisión como un “atentado contra la vida”, al considerar que la UPC debió aumentar al menos 15% para garantizar tratamientos oportunos y continuidad en la atención.

Según la organización, el desajuste no es una discusión contable sino una realidad que ya afecta a los usuarios. Menos recursos, advierten, se traducen en servicios cerrados, demoras en medicamentos y mayor presión sobre un sistema que arrastra déficits acumulados.

Presiones desde el gasto

Desde las EPS, ACEMI señaló que el incremento del 9% en el régimen contributivo está muy lejos de las necesidades reales. En ese segmento se concentra la mayor proporción del gasto, con presiones adicionales como el aumento del salario mínimo.

La presidenta del gremio, Ana María Vesga, indicó que más del 40% del gasto en salud corresponde a nóminas. El incremento del 23% del salario mínimo, afirmó, no fue incorporado adecuadamente en los estudios técnicos que soportan la UPC.

Los prestadores también alzaron la voz. La Asociación Colombiana de Hospitales y Clínicas alertó sobre un desfase crítico entre el ajuste de la UPC y los costos laborales, lo que pone en riesgo la sostenibilidad financiera de clínicas y hospitales.

La advertencia de la ANDI

La ANDI fue más allá y habló de un déficit estructural. Según sus cálculos, por cada 100 pesos que ingresan a las EPS, estas gastan casi 106 solo en atenciones, generando un déficit operativo de 10,2 billones en 2025.

Para 2026, el gremio empresarial estima que se requeriría un aumento mínimo del 15,6% para estabilizar el sistema. De lo contrario, advierte, el déficit del régimen contributivo rondaría los $3,7 billones, con impacto directo sobre pacientes y prestadores.