Celebración, condena y silencio: así reaccionó el mundo tras la captura de Maduro

Por Redacción Acento

La ofensiva de Estados Unidos desató reacciones opuestas entre líderes de derecha, gobiernos de izquierda y potencias globales. La captura de Nicolás Maduro tra

Celebración, condena y silencio: así reaccionó el mundo tras la captura de Maduro

La ofensiva de Estados Unidos desató reacciones opuestas entre líderes de derecha, gobiernos de izquierda y potencias globales.

La captura de Nicolás Maduro tras el ataque militar de Estados Unidos en Venezuela no solo alteró el tablero interno del país caribeño, sino que provocó una inmediata sacudida diplomática a escala regional y global. 

Mientras algunos líderes celebraron abiertamente la caída del mandatario chavista y la calificaron como una victoria para la democracia y la seguridad hemisférica, otros denunciaron una grave violación a la soberanía venezolana y al derecho internacional. 

Celebración abierta desde la derecha regional

Uno de los pronunciamientos más enfáticos fue el del presidente electo de Chile, José Antonio Kast, quien calificó la captura de Maduro como “una gran noticia para la región”. En su mensaje, Kast insistió en que el mandatario venezolano nunca fue un presidente legítimo y sostuvo que su permanencia en el poder, “sostenida por un narcorégimen ilegítimo”, provocó la migración forzada de millones de venezolanos y alimentó redes de narcotráfico y crimen organizado en América Latina.

Para Kast, el escenario que se abre ahora impone tareas concretas a los gobiernos regionales: garantizar una transición democrática en Venezuela, exigir que el aparato del régimen rinda cuentas y coordinar el retorno de los migrantes. El futuro mandatario chileno cerró su mensaje con un llamado a defender la democracia “con convicción, coordinación y respeto irrestricto al derecho internacional”.

Mientras que, desde El Salvador, el presidente Nayib Bukele optó por un mensaje cargado de simbolismo. A través de sus redes sociales, compartió un antiguo video en el que Maduro lo descalificaba públicamente, acompañado de una imagen que mostraba al líder chavista esposado dentro de un avión. El gesto, más que una declaración formal, fue interpretado como una reivindicación personal y política frente a quien durante años lo atacó desde Caracas.

Por su parte, el presidente argentino Javier Milei fue aún más explícito. En una extensa publicación en su cuenta de X, celebró la caída de Maduro y planteó el escenario en términos absolutos: “Aquí no hay medias tintas, ni grises”, escribió, al dividir a los actores políticos entre quienes defienden la libertad y quienes, a su juicio, son cómplices de una “dictadura narcoterrorista”. Milei aseguró que Argentina está dispuesta a colaborar en una transición hacia una Venezuela “libre, democrática y próspera”.

Condena desde la izquierda latinoamericana

En el extremo opuesto, los gobiernos de izquierda reaccionaron con dureza. 

Incluso antes de confirmarse la captura de Maduro, el presidente colombiano Gustavo Petro expresó su “profunda preocupación” por la escalada militar y llamó a la desescalada inmediata, anunciando medidas para proteger a la población civil en la frontera colombo-venezolana.

“Se despliega la fuerza pública en la frontera, se despliega toda la fuerza asistencial que dispongamos en caso de entrada masiva de refugiados. La embajada de Colombia en Venezuela está activa a llamadas de asistencia de colombianos en Venezuela. Cómo miembros del consejo de seguridad de Naciones unidas buscamos convocar el Consejo. El gobierno de Colombia rechaza la agresión a la soberanía de Venezuela y de América Latina”, dijo Petro.

El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, fue uno de los primeros en cuestionar la operación. Calificó los bombardeos y la captura de Maduro como “inaceptables” y advirtió que se trata de un precedente peligroso para la comunidad internacional. Para Lula, la acción de Estados Unidos revive los peores episodios de injerencia en América Latina y amenaza la estabilidad regional.

ESPECIAL - REACCIÓN LIDERES - FOTO 1Desde México, la presidenta Claudia Sheinbaum difundió un comunicado oficial en el que su gobierno rechazó la operación militar y denunció una violación directa a la Carta de las Naciones Unidas. El mensaje hizo un llamado urgente a respetar el derecho internacional y a cesar cualquier agresión contra Venezuela.

Aliados de Caracas y potencias globales

Los aliados más cercanos al régimen venezolano también elevaron el tono. Cuba denunció lo que calificó como un “criminal ataque” de Estados Unidos y reclamó una reacción inmediata de la comunidad internacional. El presidente Miguel Díaz-Canel habló de “terrorismo de Estado” y de una agresión directa contra la llamada “Zona de Paz” latinoamericana.

Rusia e Irán también condenaron la operación. Moscú exigió la intervención del Consejo de Seguridad de la ONU y denunció un acto de agresión armada, mientras Teherán calificó el ataque como una violación flagrante de la soberanía venezolana.

China, por su parte, advirtió que las acciones estadounidenses amenazan la paz y la seguridad en América Latina y el Caribe, reforzando el frente diplomático contrario a Washington.

ESPECIAL - REACCIÓN LIDERES - FOTO 4Hay que mencionar además que, Nicaragua, otro aliado de Caracas, al cierre de esta edición no había emitido ningún pronunciamiento oficial sobre el ataque de Estados Unidos en Venezuela ni sobre la captura de Nicolás Maduro.

ESPECIAL - REACCIÓN LIDERES - FOTO 1 ESPECIAL - REACCIÓN LIDERES - FOTO 4 ESPECIAL - REACCIÓN LÍDERES - FOTO 2