El proceso electoral se juega la confianza del país con los comicios de 2026

Por Redacción Acento

La Registraduría Nacional del Estado Civil se prepara para garantizar elecciones transparentes en 2026

El proceso electoral se juega la confianza del país con los comicios de 2026

La Registraduría Nacional del Estado Civil se prepara para enfrentar el mayor desafío institucional de la próxima década: garantizar unas elecciones libres, seguras y transparentes en 2026. Con más de 41 millones de colombianos habilitados para votar, el país pondrá a prueba no solo su sistema electoral, sino también la confianza en las instituciones democráticas.

Hernán Penagos, registrador nacional, anunció una serie de medidas inéditas para fortalecer la transparencia y la seguridad del proceso, que será, después de Brasil y México, el más grande de América Latina. “Convocar a 41 millones de colombianos no es un asunto menor. Después de Brasil y México, tenemos las elecciones más grandes de la región y una de las más complejas del mundo”, aseguró a Acento.

Según el funcionario, el propósito central es recuperar la confianza ciudadana en la veracidad de los resultados. “El país no puede dudar de sus elecciones. Esa es la base de toda democracia”.

Desde hace más de un año y medio, la Registraduría trabaja en la planificación técnica, logística y pedagógica del proceso, que implicará el despliegue de más de 70.000 mesas, 13.000 puestos de votación y 120.000 kits electorales.

Una revolución de transparencia

Entre las principales novedades figura la publicación simultánea de las tres copias del formulario E-14, documento base del conteo de votos. Hasta ahora, la ciudadanía solo podía consultar una versión. En 2026, la Registraduría pondrá a disposición las tres copias originales, digitalizadas en tiempo real desde cada mesa de votación.

“Serán 760.000 actas para Congreso y 360.000 para Presidencia, todas publicadas el mismo día, desde la mesa más apartada del país”, detalló Penagos a Acento.

Esta decisión permitirá que cualquier ciudadano o partido político verifique la coincidencia entre los datos registrados por los jurados, los testigos y la Registraduría. “Queremos que cada colombiano pueda hacer su propio escrutinio, desde su teléfono o computador. Esa es la verdadera transparencia”, afirmó.

Trazabilidad total y control logístico

Otra de las innovaciones será la trazabilidad digital del material electoral, desde su salida de las bodegas centrales hasta su entrega en cada puesto de votación. Cada kit electoral –que contiene tarjetones, listas de votantes, formularios y sellos de seguridad– estará identificado con códigos únicos, y su desplazamiento será monitoreado satelitalmente.

“El kit electoral tiene una trazabilidad total. Ninguna tarjeta puede ir a una mesa que no corresponda sin que se active una alerta”, explicó el registrador. El sistema permitirá detectar en tiempo real cualquier irregularidad en el transporte o entrega del material, con el respaldo de las Fuerzas Militares, la Policía Nacional y autoridades locales.

Doble control de identidad

La Registraduría aplicará por primera vez de forma masiva un sistema de biometría facial y dactilar combinado. Colombia dispone de una base de datos de más de 60 millones de fotografías y mil millones de huellas dactilares, considerada una de las más robustas de la región.

“Vamos a usar la biometría facial y dactilar en más de 70.000 mesas para evitar cualquier suplantación. El sistema permitirá verificar la identidad del votante en tiempo real”, aseguró el registrador Hernán Penagos.

La medida se aplicará prioritariamente en los municipios con mayores antecedentes de irregularidades, así como en las capitales con alto volumen de votantes. “La biometría no solo reduce los intentos de fraude, también protege el derecho al voto de cada ciudadano”, añadió.

Jurados y testigos

La Registraduría capacitará a más de 700.000 jurados de votación y fortalecerá la formación de testigos electorales de los partidos. “En Colombia, quienes cuentan los votos no son funcionarios públicos, sino ciudadanos. Y quienes declaran los resultados son jueces. Esa estructura hace muy difícil cualquier intento de manipulación”, explicó Penagos.

Por primera vez, los testigos podrán tomar fotografías de las actas al cierre de las mesas. “Queremos que los partidos tengan sus propias copias y puedan contrastarlas con lo que publica la Registraduría. No hay nada que ocultar”, afirmó Penagos.

La entidad también lanzará una aplicación móvil que permitirá a los ciudadanos consultar su lugar de votación, verificar si fueron designados jurados, inscribir la cédula y seguir el conteo de votos en tiempo real.

Una operación de Estado

Las elecciones de 2026 movilizarán a más de 120.000 servidores públicos y 200.000 miembros de la Fuerza Pública, además de observadores internacionales, organizaciones civiles y universidades.

“Las elecciones no las hace solo la Registraduría. Es una operación de Estado. Cada institución cumple un papel específico y complementario”, dijo el registrador.

El presupuesto total del proceso asciende a 2,1 billones de pesos, de los cuales cerca del 70% corresponde a logística y contratación temporal. “Cada peso tiene un destino auditable. La Contraloría y la Procuraduría hacen seguimiento permanente, y además contamos con auditorías internacionales”, señaló.

Modernización institucional y ciberseguridad

El proceso de modernización de la Registraduría incluye una renovación tecnológica integral. Se actualizaron los centros de cómputo, se instalaron servidores con mayor capacidad de respuesta ante ciberataques y se contrató un sistema de respaldo internacional para emergencias.

“Nos anticipamos a los retos digitales. La desinformación y los ataques cibernéticos son tan peligrosos como el fraude físico. Por eso trabajamos con la Fiscalía, la Policía y las plataformas tecnológicas para identificar y desmentir información falsa en tiempo real”, explicó Penagos.

Contra la desinformación

La Registraduría identificó la desinformación como una de las mayores amenazas a la legitimidad electoral. Por ello, creó una unidad especializada en monitoreo digital, encargada de detectar, verificar y desmentir noticias falsas.

“Hay demasiado ruido en las redes. Circulan teorías falsas sobre manipulación del software o votos fantasmas. Pero el sistema colombiano tiene demasiadas capas de control para que eso sea posible”, señaló Penagos.

La estrategia incluirá una red de medios aliados, universidades y plataformas tecnológicas que emitirán alertas verificadas durante la campaña y el día de las elecciones.

Hernán Penagos, registrador nacional. Escanee el código QR o vea aquí la entrevista completa.