Cuando pagar digital cuesta más

Por Redacción Acento

Para millones de colombianos, pagar con tarjeta puede resultar más costoso que usar efectivo

Cuando pagar digital cuesta más

La Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria) encendió las alarmas frente al proyecto de decreto que el Gobierno Nacional, a través del Ministerio de Hacienda, pretende implementar para ampliar los medios de pago sujetos a retención en la fuente sobre el impuesto de renta e IVA. La medida, según el gremio financiero, podría tener un efecto contrario al buscado: incentivar el uso del efectivo, elevar la informalidad y frenar el avance de la digitalización en el país.

Actualmente, dicha retención se aplica únicamente a pagos realizados con tarjetas de crédito o débito. Sin embargo, el nuevo proyecto busca extenderla a todas las transacciones electrónicas realizadas en comercios, incluyendo transferencias y pagos a través de plataformas digitales o del sistema de pagos inmediatos Bre-B, desarrollado por el Banco de la República.

El efectivo seguiría siendo el gran beneficiado

En un comunicado oficial, Asobancaria manifestó su preocupación por el posible impacto de la iniciativa. “Esta medida, que en principio busca nivelar la cancha de los pagos en Colombia, olvida que el efectivo no tiene retención de ninguna clase, lo que generaría que los colombianos sigan prefiriendo este medio de transacción”, indicó el gremio.

La propuesta contempla una retención del 1,5 % para los pagos digitales realizados en comercios. Aunque el objetivo del Gobierno sería aumentar el recaudo tributario y reducir la evasión, para Asobancaria el efecto podría ser el opuesto: “Esto elevaría la informalidad del país y terminaría generando un efecto contrario: que el recaudo que se pretende aumentar por esta vía se pierda al hacer que los comercios eviten los pagos digitales”.

La entidad también recordó que la economía colombiana aún depende en gran medida del efectivo. En pequeños comercios, plazas de mercado y zonas rurales, el dinero físico representa el 70% de las transacciones cotidianas. Cualquier carga adicional a los medios digitales, advierten los bancos, podría reforzar esta preferencia.

Golpe a Bre-B

Uno de los aspectos que más preocupa al sistema financiero es la posible afectación del Bre-B, la plataforma nacional de pagos inmediatos lanzada este año por el Banco de la República. Este sistema permite transferencias interbancarias en tiempo real, incluso entre diferentes entidades financieras, y es considerado una de las mayores innovaciones en el proceso de modernización del sistema de pagos colombiano.

De acuerdo con Asobancaria, incluir las operaciones de Bre-B dentro de los pagos sujetos a retención tendría “una afectación importante” sobre su funcionamiento y popularidad. “Bre-B es la gran apuesta del país para reducir la informalidad y fomentar la bancarización”, concluyó el gremio.

La digitalización y la informalidad

Colombia ha sido reconocida en los últimos años por su progreso en infraestructura digital y en la adopción de tecnologías financieras. La pandemia de COVID-19 aceleró el uso de billeteras electrónicas, transferencias en línea y pagos sin contacto, consolidando un ecosistema más moderno e inclusivo. No obstante, el efectivo aún representa más del 70% de las transacciones cotidianas.

“La retención de 1,5 % para pagos digitales en comercios va en contravía de todo el trabajo que ha hecho el sistema financiero para reducir el sobreuso del efectivo, aumentar la digitalización e incrementar la inclusión financiera y credibilidad”, señaló el comunicado de Asobancaria.